Viajar sobre ruedas es otro rollo; un cambio completo en el paradigma de las vacaciones. Cuando te mueves con la casa a cuestas, la ruta se convierte en el destino y, por ello, tan importante como el adónde es el cómo. Al fin y al cabo, el medio de transporte condiciona por completo las posibilidades. Si excluimos al coche y el alojamiento en hoteles, las posibilidades se reducen a tres modalidades: camper, caravana y autocaravana. Todas ellas comparten un mismo espíritu aventurero, pero no por ello son intercambiables.PublicidadEn esencia, las principales diferencias son el tamaño y, por ende, los servicios a los que podemos acceder. Así, la modalidad más pequeña, también la más manejable, es la camper (o furgoneta camperizada). Se trata de un vehículo adaptado con todo lo necesario para comer y dormir en él, pero en el que la carrocería no se modifica. El siguiente paso en cuanto a tamaño sería la caravana, la cual consiste en un habitáculo que se remolca desde el coche. De esta manera, se puede transportar allí donde se desee, pero también se puede dejar fija para utilizar el vehículo para moverse libremente. Finalmente, el medio más grande es la autocaravana, llamada así porque integra la vivienda en el vehículo.Pros y contras de viajar en camperLas furgonetas camperizadas poseen una gran comunidad de entusiastas y se debe, sobre todo, a su versatilidad. Es un vehículo ideal para aquellos que priorizan la libertad de movimiento, pues en su faceta de vehículo se trata en esencia de una furgoneta comercial. Casi como si fuese un turismo grande, lo que permite maniobrar con facilidad, también circular por cualquier tipo de carretera sin apenas problemas. Además, es la opción más económica ya sea para comprar o para alquilar. De hecho, también es la que menos consume en carretera. De ahí que sea un primer paso ideal para todos aquellos que desean iniciarse en este estilo de vida.La principal contra es el espacio. Al fin y al cabo, muchas de ellas carecen de un baño e incluso puede ser difícil ponerse de pie en el interior. Además, hay que tener en cuenta que la caja apenas está fabricada con chapa, por lo que si no cuenta con un buen aislamiento es sensible al clima exterior. Por ello, puede estar contraindicada si el destino cuenta con varios días de lluvia, pues el interior puede ser cómodo para dormir, pero no para pasar varias horas en él.PublicidadEstas características hacen de la camper en el vehículo ideal para escapadas cortas y planes improvisados. Sobre todo porque exige una menor planificación, especialmente a la hora de dónde pernoctar. La legislación permite dormir allá donde se pueda aparcar de manera legal, siempre y cuando no se desplieguen elementos externos. Sin embargo, rutas más largas quizá requieran de una mayor espacio habitable y, por tanto, lo ideal sea optar por un tamaño mayor.Pros y contras de viajar en caravanaAl estar separada del coche, en la caravana todo su espacio es habitable. Eso permite virguerías en cuanto al equipamiento, pues es como viajar con un pequeño apartamento a cuestas. El espacio interior es, sin duda, muy superior al de una camper, por lo que es más indicada para viajes o estancias más largas. Además, si se desengancha del vehículo, este queda liberado para hacer pequeñas excursiones antes de regresar al campamento base.PublicidadSin embargo, la particularidad del remolque hace que encontrar un sitio donde poder estacionar sea más complicado. Si bien está considerado vehículo y sí se podría aparcar en la calle, que no acampar, el espacio necesario es tal que no siempre es posible y reduce sensiblemente esa libertad de movimiento que siempre se busca con este tipo de transporte. De ahí que lo más normal sea terminar acudiendo a un camping donde haya una parcela habilitada. Esto condiciona la planificación del viaje, que suele girar en torno a establecer una base y organizar desplazamientos desde allí, lo que implica una experiencia más estructurada y menos itinerante que la de una camper o una autocaravana.Pros y contras de viajar en autocaravanaLa autocaravana combina el espacio de la caravana con la movilidad de la camper. Aunque existen de diferentes tamaños y equipamientos, suelen tener una autonomía casi total en lo que se refiere a cubrir todas las posibles necesidades de los viajeros: descanso, cocina, baño, etc. De hecho, la mayoría pueden albergar cómodamente a varias personas, por lo que son ideales para viajes de varios días en familia.No obstante, su gran tamaño hace que no puedan desplazarse a según qué sitios. Necesitan mucho espacio para maniobrar, así como carreteras mínimamente acondicionadas. Además, su estacionamiento es mucho más complicado, reduciéndose en la práctica a algunas zonas habilitadas en el exterior de las ciudades y, sobre todo, campings. No obstante, su principal contra es el precio. Tanto la compra como el alquiler de uno de estos vehículos puede ser muy costoso, además de que también poseen un consumo promedio mucho mayor. Además, debido a sus características particulares suelen precisar de seguros específicos.
Vacaciones sobre ruedas: la guía para elegir entre camper, caravana o autocaravana
Cada vez son más las personas que optan por uno de estos métodos de transporte, en los que la ruta se convierte en el destino.












