Los psicoterapeutas españoles han reivindicado el “ejercicio ético y responsable” de la psicoterapia ante las informaciones sobre la “presunta conducta irregular” de la terapeuta de los Andic que han aparecido en prensa a raíz del caso de la muerte del fundador de Mango.
La terapeuta Julia L., sin colegiar en España y a quien el Colegio Oficial de Psicología de Catalunya no se plantea, por ahora, denunciar por intrusismo, declaró como testigo este martes ante la jueza que investiga a Jonathan Andic por el presunto homicidio de su padre.
En un comunicado conjunto, la Federación Española de Asociaciones de Psicoterapeutas (FEAP) y la Federación Española de Asociaciones de Terapia Familiar (FEATF) han abogado por preservar el “marco ético y deontológico” de la profesión.
“Cualquier actuación que se aparte de los principios de beneficencia, no maleficencia, respeto a la autonomía, confidencialidad e integridad profesional resulta incompatible con los estándares exigidos para el ejercicio responsable de la psicoterapia”, aseguran ambas organizaciones de profesionales.
La jueza atribuye a Julia L. un papel clave en las relaciones entre padre e hijo. El análisis del móvil de Andic y de los mensajes que intercambió con su hijo y con la terapeuta sin colegiar son uno de los principales indicios en que se basa la magistrada.











