La terapeuta de la familia Andic, Júlia L., ha declarado durante más de dos horas y media como testigo ante la jueza que investiga la muerte del fundador de Mango, Isak Andic, en una caminata con su hijo a Montserrat. Su testimonio, a petición de la Fiscalía, había despertado muchas dudas y expectativas, por si la mujer intentaba acogerse al secreto profesional. Pero Júlia L. no consta como colegiada en España, donde ejerce, ni la policía ha podido comprobar si realmente cuenta con la titulación. La colegiación es obligada para tratar clínicamente a un paciente. Este martes ha pasado también por el juzgado la pareja de Isak Andic, Estefanía Knuth, que ha prestado testimonio durante más de dos horas.Fuentes conocedoras del caso aseguran que la terapeuta ha defendido el tipo peculiar de tratamiento que practica, normalmente en familias de clase alta. En su terapia con la familia Andic, la jueza ha señalado que Júlia L. intervino para que Isak Andic cediese parte de su herencia en vida a Jonathan Andic, y así limar los problemas personales que lastraban la relación con su padre. El primogénito del fundador de Mango, ahora investigado por el posible homicidio de su padre, anhelaba una independencia económica para poder emprender sus propios proyectos, según fuentes del entorno.Finalmente, la Fiscalía no ha solicitado que cambiase su situación en la causa, de testimonio a investigada. Una posibilidad que se vislumbró en uno de los autos de la jueza instructora, Raquel Nieto, que pidió que se profundizase en cuál había sido el rol que había jugado la especialista en la relación entre padre e hijo, y el desarrollo de la misma que pudo acabar en un homicidio. Después ha sido el turno de su hermana, Rita L., con quien compartía algunas de las sesiones, según personas conocedoras del tipo de terapia que llevaban a cabo. Su declaración ha sido más corta, y ha abandonado los juzgados poco después de la tres de la tarde, momento en el que se ha hecho un pequeño receso. Por la mañana, han declarado los dos excursionistas que se encontraron con Jonathan Andic minutos después de la caída del fundador de Mango en el Camí de les Feixades de la montaña de Montserrat. Según fuentes judiciales, han explicado que vieron al primogénito en el lugar del suceso “en shock, afectado y bloqueado”. Los dos testigos han contado que, cuando vieron a Jonathan en ese estado de agitación, estaba hablando con los servicios de emergencias. Los excursionistas escucharon por encima la conversación —que está grabada y figura en la causa— y oyeron cómo Jonathan decía que había escuchado ruido de piedras. Uno de los excursionistas ha detallado que él también habló con el 112 para ayudar a facilitar las coordenadas exactas del lugar de la caída.La localización de esos dos excursionistas ha sido un dolor de cabeza para los investigadores. Pese a que sus datos figuraban en el sumario, no fueron encontrados hasta hace unos días. La jueza finalmente los ha citado para este martes como testigos. Ambos han explicado que recorren esa ruta, llamada Camí de les Feixades (que parte de Collbató y conduce hasta el monasterio de Montserrat) una vez al año. Según las mismas fuentes, han dicho que no consideran ese camino un trazado “peligroso”, pero sí han reconocido que el punto exacto en el que se precipitó Isak Andic tiene a su lado un terraplén que, en caso de caída, no permite asirse a ningún lado. Tras compartir con él unos momentos, uno de los excursionistas le acompañó hasta el aparcamiento de Collbató y, después, ambos siguieron la ruta.Isak Andic falleció el 14 de diciembre de 2024, a los 71 años, durante una excursión a la montaña de Montserrat a la que fue acompañado por su hijo. El fundador de Mango salió del Camí de les Feixades y cayó por un precipicio a casi 100 metros de altura. Lo que parecía en primer momento un accidente de montaña se convirtió, con el paso de los meses, en una investigación por homicidio. Los Mossos d’Esquadra reunieron indicios contra el primogénito hasta que, el pasado 19 de mayo, le detuvieron y le pusieron a disposición judicial. A petición de la Fiscalía, la jueza dictó prisión provisional bajo fianza de un millón de euros, que Jonathan Andic reunió en cuestión de minutos, lo que le evitó tener que dormir en prisión. Sobre el investigado pesan además medidas cautelares: ha entregado el pasaporte, tiene prohibido salir de España y debe comparecer cada semana en los juzgados. La defensa, que ejerce el penalista Cristóbal Martell, ha pedido que se revoquen las medidas a la Audiencia de Barcelona, que aún no se ha pronunciado.La jueza de Martorell (Barcelona) que investiga la muerte del hombre más rico de Cataluña ha iniciado esta semana la primera ronda de declaraciones de testigo. Este martes estaban citadas cinco personas: Estefanía Knuth, pareja sentimental de Isak Andic durante los últimos seis años de su vida; la terapeuta familiar, Julia L., y su hermana, Rita L.; y dos excursionistas que se encontraron con Jonathan Andic tras la caída del padre. El viernes está prevista la comparecencia, también en condición de testigos, de las hermanas de Jonathan, Judith y Sara, que como el resto ya prestaron declaración ante los Mossos d’Esquadra. Allí, las hermanas explicaron que la relación de su padre y su hermano mayor en el momento de los hechos era buena.