Talgo y Renfe han alcanzado un acuerdo que les permite resolver de forma amistosa y de una sola vez varias controversias entre ambas empresas, entre ellas la de la sanción de 116 millones de euros al fabricante de trenes por los retrasos en las entregas de los trenes Avril.El acuerdo tiene un alcance de varios cientos de millones de euros y llega después de que José Antonio Jainaga y otros inversores se hicieran con el control de Talgo, tras el rechazo del Gobierno al intento de compra por parte del consorcio húngaro Magyar Vagon. Desde ese momento, la empresa ha sido capaz de reestructurar su deuda y cerrar este acuerdo con uno de sus principales clientes.El acuerdo sobre la Serie 106, que es la de los trenes de alta velocidad Avril, no solo resuelve la multa, sino que incluye la modificación de quince de los 30 trenes para que queden todos configurados con ancho variable, lo que a su vez implica un incremento del 29% en el precio de mantenimiento realizado por Tarvia, la sociedad conjunta de Talgo y Renfe dedicada a esta actividad.“Con este acuerdo, Talgo da un paso hacia adelante en la nueva etapa que arrancó el pasado 17 de diciembre, reforzando la estabilidad, la capacidad industrial y la solidez financiera de la compañía”, afirma el fabricante vasco de trenes. Se resuelven, indica, las diferencias de los últimos años.Una solución para la multa de 116 millonesSobre la sanción por los retrasos, las partes establecen un calendario de pagos por parte de Talgo y las condiciones para la recepción de los trenes. Los pagos no se iniciarán hasta el 2032, con posterioridad al vencimiento de la deuda bancaria que acaba de ser reestructurada, extendiéndose después durante los seis años siguientes.El acuerdo incluye una reconfiguración definitiva de los trenes, incluyendo cambios de bogies y rodales. Renfe procederá a los pagos pendientes de los Avril y la liberación de la mayor parte de los avales vigentes, por unos 200 millones de euros en los próximos tres meses.Además, Renfe abonará a Talgo 132 millones de euros por la transformación a rodadura desplazable de los quince trenes Avril de ancho fijo, lo que conferirá a la flota una mayor versatilidad y capacidad operativa para ser utilizada de manera flexible en diferentes rutas de la península.Aparte del incremento en el coste de mantenimiento del que se hace cargo Tarvia, Renfe asumirá la compra de todos los recambios necesarios.Talgo entra ahora en una nueva fase. Cerró el año 2025 con una cartera de pedidos de 4.466 millones de euros, que se eleva ya al récord histórico de 6.307 millones de euros. Cuenta, según indica, con oportunidades comerciales de 14.000 millones de euros en los próximos dos años, de ellas más del 80% en Europa.Redactor de la sección de Economía y Empresas de La Vanguardia. Licenciado en Periodismo (UCM) y en Psicología (UNED). Ha trabajado en Europa Press y en Expansión
Talgo y Renfe cierran un acuerdo de cientos de millones para resolver sus disputas
El fabricante de trenes abonará la multa por los retrasos de los Avril a partir del 2032 y recibirá 132 millones en un pedido para adaptar los vehiculos a los diferentes anchos de vía







