Un equipo de expertos encontró en España una parte de un carro de bronce de miles de años de antigüedad, considerado único en la península ibérica debido a sus características.El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el mayor organismo público de investigación de España, anunció en una conferencia realizada el 24 de junio el hallazgo de los restos de un artefacto de la Edad Antigua. Según esta entidad, un equipo de especialistas descubrió la mitad de un carro de bronce de unos 2500 años en el yacimiento arqueológico de Casas del Turuñuelo, situado en la localidad de Guareña (Badajoz, suroeste del país europeo).Estos trabajos arqueológicos, llevados a cabo por el Instituto de Arqueología de Mérida (perteneciente al CSIC) y la Junta de Extremadura durante una reciente campaña de excavación, permitieron que se desenterraran de entre los restos de una edificación antigua del sitio parte de la caja principal y dos ruedas del carro metálico.De acuerdo con un comunicado de prensa del CSIC, publicado en su página oficial, se trata de un carro "excepcional" con una estructura y decoración "nunca vistas con anterioridad en la península ibérica".Cuáles son las características del artefacto "La pieza, muy bien conservada pese a ser de bronce (nota del redactor: la acidez del suelo del yacimiento deteriora el material), fue ensamblada con hierro y posiblemente fabricada en Grecia o Etruria (era una antigua e histórica región del centro de Italia), pero esto lo dirá el análisis de isótopos", declaró la arqueóloga Esther Rodríguez, codirectora de las excavaciones en el yacimiento de Casas del Turuñuelo, según la agencia de noticias española EFE.Por otro lado, en cuanto a su diseño, la estructura del objeto hallado presenta una "rica decoración figurativa" compuesta por seres mitológicos y figuras humanas, de acuerdo con el organismo público de investigación."En su parte frontal aparece representado un Aqueloo, una divinidad fluvial (de la mitología griega) que podría vincularse con el inframundo por su gestualidad; y en los laterales figuran dos grifos, seres mitológicos con cabeza de águila y cuerpo de león. En los extremos, dos figuras humanas con los brazos alzados sostienen la estructura, que descansa sobre dos ruedas, también decoradas", explicó el CSIC a través del comunicado.Por otra parte, con respecto a la función específica de este carro, el arqueólogo Sebastián Celestino, codirector de las excavaciones, aclaró en la conferencia que “podría estar relacionada con actividades rituales vinculadas fundamentalmente con los banquetes". En Casas del Turuñuelo, yacen los restos de una edificación de dos plantas perteneciente a Tarteso, una avanzada civilización que se desarrolló en el suroeste de la península ibérica durante la Edad del Hierro. Al parecer, esa construcción de dos plantas fue deliberadamente clausurada (sellada) y abandonada bajo un túmulo de piedra y tierra por las comunidades locales a finales del siglo V a.C. "De hecho, el descubrimiento (del carro) tuvo lugar al lado de la llamada habitación del banquete, un testimonio del ágape final que celebró la comunidad del Turuñuelo antes de clausurar el edificio”, aseveró Celestino.Aparte del carro de bronce, los especialistas hallaron en el sitio cerámicas, alabastro y marfiles de Grecia y Egipto, lo que demuestra la existencia de una red comercial entre Tartessos y otras civilizaciones del Mediterráneo. Para Celestino, el hecho de encontrar estos objetos, "muy lejos de cualquier puerto de mar" constituye "una muestra de la importancia de este lugar, lo que revela una red comercial muy compleja (...)", según afirmó en la conferencia.Por otro lado, durante las excavaciones se recuperaron dos braseros de bronce, un caldero y las asas de una palangana, utilizada para lavarse los pies antes de ritos o celebraciones.Con información de EFE
Encontraron en España una parte de un carro de bronce de unos 2500 años de antigüedad, único en la península ibérica
Un equipo de expertos descubrió la mitad de un artefacto antiguo de gran valor arqueológico.








