No tenía ninguna intención de regresar y de abandonar su trabajo de decano de la School of Music en Hong Kong Academy for Performing Arts, pero recibió una llamada de la Fundació Conservatori Liceu. Maria Serret dejaba el cargo de directora general tras 27 años en el mismo y no lo dudó. “Es un reto apasionante. No es un nombramiento cualquiera. Es un punto de inflexión vital y profesional. Volver al Conservatorio es regresar a casa”, afirma Iñaki Sandoval, compositor y gestor académico, antiguo alumno del Conservatori, fundador de su departamento de jazz, presentado este miércoles como el futuro director general de la institución que imparte clases más de 11.000 alumnos.Tras trabajar la última década en la Universidad de Tartu (Estonia) y ahora en Hong Kong, Sandoval, navarro, formado en Barcelona y también en Estados Unidos, regresa al Conservatori con el ánimo de poner su experiencia personal para que se convierta en el gran referente europeo y global musical del siglo XXI. “No se trata solo de la técnica y del repertorio. El reto es formar músicos excelentes con una gran capacidad de adaptación”, ha explicado también este doctor en Historia del Arte y Musicología que ha hecho alusión al impacto en las artes de la inteligencia artificial durante su presentación en el restaurante Ca l’Isidre La nueva dirección diseñará un plan estratégico para los próximos cinco años basado en cuatro patas: la innovación académica, la internacionalización, la sostenibilidad y acortar la distancia entre las aulas y la salida profesional. “Queremos que sea un entorno libre y de crecimiento y tolerancia cero y transparencia”, ha expuesto Sandoval. La Fundación Liceo despidió en noviembre pasado a un profesor acusado de presuntos tocamientos a una alumna en 2024. “En el Conservatori se han instalado protocolos muy concretos. Es una línea roja. Vamos a poner especial cuidado para que no se vuelva a repetir”, ha remarcado.Sandoval ha puesto el acento en que el Conservatori será una institución abierta a la sociedad, comprometida como servicio público y que impulsará proyectos específicos con colectivos desfavorecidos y en riesgo de exclusión social empezando por el Raval. “La música no es solo excelencia estética, es cohesión social”, ha defendido. Sergi Ferrer-Salat, presidente del Patronato, ha señalado que desde hace tiempo trabajan para facilitar la integración social y la igualdad de oportunidades a través de la música. La fundación, sin ánimo de lucro, imparte clases a 700 alumnos de estudios superiores -100 de ellos becados-, 800 de grado medio y 10.000 básicos. “La música tendía que ser un derecho inalienable. Una cuestión de Estado prioritaria. Y no es solo de responsabilidad pública. También de las empresas”, ha afirmado señalando que reivindican desde hace tiempo y sin éxito subvenciones públicas.Con una sociedad capaz de crear excelentes músicos pero con un tejido profesional “precario”, Sandoval tiene el propósito de invitar a los exalumnos esparcidos por el mundo para que sigan en contacto con la institución. “La marca que tiene Barcelona es sobre todo artística y es espectacular”, afirma Sandoval, que ofreció su último concierto en Las Vegas. Su intención es que la programación del Conservatori, que celebra una media de 300 conciertos anuales, pase a formar parte de la agenda cultural de la ciudad. Pilar Fernández Bozal, secretaria del patronato, que fue consejera de Justicia en el Govern de Artur Mas, gestiona el centro de forma interina hasta que Sandoval lo asuma plenamente a partir de enero. La duración del contrato será, como mínimo, ha dicho Ferrer-Salat, hasta que la institución celebre su 200 aniversario. Eso será en 2037.
El pianista y compositor Iñaki Sandoval, nuevo director general del Conservatori Liceu
El antiguo alumno y decano de la School of Music de la Hong Kong Academy aspira a convertir a la institución en un referente de la formación musical en Europa






