La integraci�n vertical ayuda a salvar la brecha entre las inversiones actuales y los retornos que no llegar�n hasta m�s adelante.El espacio es el futuro. La integraci�n vertical era, hasta no hace mucho, cosa del pasado. Pero el vertiginoso ascenso del conglomerado SpaceX de Elon Musk, que abarca desde cohetes hasta telecomunicaciones, y la adquisici�n esta semana de una "teleco" por 8.000 millones de d�lares (7.000 millones de euros) por parte de su rival Rocket Lab, demuestran que las cosas han cambiado. En determinadas circunstancias, los inversores vuelven a apostar por el concepto de constelaciones corporativas organizadas en cadena.Rocket Lab es la segunda empresa m�s importante en el lanzamiento de objetos al espacio despu�s de la compa��a de Musk, recientemente salida a Bolsa. Sin embargo, es mucho m�s peque�a —con una capitalizaci�n de mercado de 57.000 millones de d�lares, aproximadamente una cuadrag�sima parte del tama�o de SpaceX—, al igual que sus cohetes. Su veh�culo Electron mide 18 metros de altura, mientras que el Falcon 9 de Musk es m�s del triple de alto y 40 veces m�s pesado.Ambas empresas se han expandido al sector de las telecomunicaciones en consonancia con su tama�o. El negocio de "conectividad" de SpaceX, que incluye Starlink, gener� 11.000 millones de d�lares en ingresos el a�o pasado, mientras que Iridium, la empresa de comunicaciones por sat�lite que Rocket Lab acord� comprar el lunes, obtuvo menos de 1.000 millones, con una base relativamente peque�a de 2,5 millones de suscriptores.Estas comparaciones son un tanto injustas. Ambas empresas operan en nichos diferentes: SpaceX busca ofrecer servicios de banda ancha de alta calidad desde su flota orbital, mientras que Iridium utiliza un espectro m�s limitado adecuado para comunicaciones de voz y emergencia. Rocket Lab tambi�n fabrica equipos espaciales para otros, una actividad que constituye la mayor parte de sus ingresos. Adem�s, su valoraci�n de 50 veces sus previsiones de ingresos supera la de SpaceX.Una de las razones por las que la integraci�n vertical es importante para Musk y el fundador de Rocket Lab, Peter Beck, es que ayuda a salvar la brecha entre las inversiones actuales y los retornos que, en sentido figurado, no llegar�n hasta pasado ma�ana. En SpaceX, Starlink es el �nico segmento que genera ganancias. Seg�n cifras de LSEG, el flujo de caja libre estimado de Iridium, de 300 millones de d�lares este a�o, compensa con creces el consumo de efectivo de Rocket Lab, duplic�ndolo.Ofrecer servicios desde el espacio tambi�n es m�s predecible que el propio transporte de mercanc�as hasta �l. Si bien Rocket Lab cuenta con un historial impecable en sus lanzamientos, los retrasos en su cohete Neutron han tenido un impacto negativo. Cuando sali� a Bolsa en 2021, la compa��a anunci� que esperaba ingresos por lanzamientos de 399 millones de d�lares para 2025; la realidad es que obtuvo la mitad.Quiz�s sea inevitable que la integraci�n vertical gane tracci�n en una industria que opera con grandes abstracciones. El verdadero objetivo de Musk es colonizar Marte; Beck es menos ambicioso, pero tambi�n alberga objetivos como encontrar evidencia de vida en Venus. Conseguir que fondos de pensiones y aseguradoras tradicionales financien apuestas en este tipo de proyectos no es f�cil, pero si se combinan con negocios rentables ya existentes, unos activos pueden, en efecto, respaldar a los otros.Los empresarios tecnol�gicos suelen evitar la expresi�n "integraci�n vertical" y prefieren hablar de "soluci�n integral" o "full stack", variaciones de una idea similar. Pero este concepto no tiene nada de futurista. Hace un siglo, el magnate automovil�stico Henry Ford cre�a firmemente en controlar todas las etapas del proceso de producci�n, transformando el mineral de hierro en un autom�vil en dos d�as. Al igual que el espacio, la capacidad de las finanzas de presentar lo viejo como si fuera nuevo no tiene l�mites.� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.