Las fronteras entre las instituciones financieras y las actividades que todos los días hacen los argentinos están cada vez más borradas. Lejos de plantear una competencia con las aplicaciones, en lo que va de este año los principales bancos del país mostraron una tendencia: el interés de aliarse con empresas que ya están en el día a día de los usuarios para poder ganar más negocios.En los últimos días aparecieron dos noticias que dan cuenta de esta tendencia. Por un lado, Galicia anunció una alianza con la aplicación de delivery Rappi. Más tarde, YPF informó de un acuerdo con Mastercard, una empresa que, si bien no es un banco, muestra la intención del sector financiero de hacerse presente en aplicaciones que no son estrictamente de pagos.Desde hace un tiempo, Rappi dejó de ser simplemente una "app de envíos de comida" para convertirse en una SuperApp presente en 9 países y más de 350 ciudades de la región. De hecho, ya funcionaba como una fintech porque ofrece soluciones de pagos, pero con esta alianza con Banco Galicia planea ir un paso más allá: podrá darles productos de ahorro e inversión a repartidores de su ecosistema y comercios que trabajen con ella, así como también beneficios para los clientes del banco.Por un lado, según detallaron ambas empresas, los clientes de Galicia podrán encontrar beneficios personalizados según sus hábitos de consumo directamente en la aplicación de Rappi. Al mismo tiempo, los repartidores podrán acceder a productos financieros. Lo mismo pasará con los comercios que encontrarán alternativas de financiamiento, adelanto de ingresos y soluciones de cobros y pagos adaptadas a la dinámica de su operación.La alianza responde a una tendencia donde los servicios financieros dejan de ser un producto independiente para integrarse cada vez más dentro de plataformas digitales utilizadas todos los días. Hace pocos meses, el Banco Santander anunció una estrategia similar con la petrolera YPF, que permitió, entre otras cosas, que los usuarios de la billetera digital comenzaran a recibir rendimientos por sus saldos en cuenta. Y esta semana terminó de darle "la vuelta de tuerca" a los pagos con una alianza con Mastercard.El otro banco "grande" que avanzó en un sentido similar este año fue el Macro que compró el 50% de la billetera Personal Pay en enero, en una alianza que le permite a la entidad llegar a una enorme base de clientes originarios del rubro de telecomunicaciones y reforzar la "bancarización" de una billetera digital.Estos anuncios parecen decir que la pelea entre bancos y fintech comienza a perder relevancia en un ecosistema digital cada vez más integrado. "Durante años, gran parte de la industria financiera invirtió para atraer clientes hacia sus propios canales. Como venimos viendo, progresivamente aparecen movimientos que recorren el camino inverso", explicó Ariel Kaplan, senior partner de Brain Network, una consultora especializada en servicios financieros con 25 años de trayectoria."Cada vez con mayor frecuencia, la puerta de entrada a la transacción financiera está fuera del banco. Está en un ecosistema que el cliente ya usa todos los días", añadió. Para el analista, mientras estas apps funcionan como ecosistemas que aportan frecuencia, contexto y distribución, los bancos pueden aportar sus licencias y productos financieros.Al mismo tiempo, señaló que estas movidas les permiten a los bancos ganar crecimiento "inorgánico" en cantidad de clientes y potenciales negocios. "Los bancos ganan cartera cuando una entidad adquiere a otra, pero estas alianzas con otro tipo de aplicaciones les permiten llegar rápidamente a un universo enorme de usuarios", explicó Kapalan..
Los bancos se unen a las apps más utilizadas para ganar terreno en nuevos negocios
Después del desembarco de Macro en Personal Pay y la alianza de Santander con YPF, Galicia anunció un negocio que se integra a Rappi para aumentar las soluciones financieras de la app de delivery. Que hay detrás de esta tendencia.







