Las grandes entidades bancarias españolas están cambiando el paso ante la creciente competencia de los conocidos como neobancos, entre los que operan nombres como N26, Revolut o Trade Republic. En España, Santander, BBVA, Sabadell o Caixabank están enfocando sus estrategias en los clientes más jóvenes. Quieren evitar una pérdida de tirón frente a esas entidades que son 100% digitales, operan sin sucursales y se centran en nuevos productos de inversión.
“En banca de particulares estamos viendo cómo plataformas globales están siendo capaces de traccionar en clientes”, reconocía el recientemente nombrado consejero delegado de Banco Sabadell, Marc Armengol, en unas jornadas sobre el sector financiero. “Veremos cómo de capaces son de generar primacía con los clientes. Tenemos que explicar que ofrecemos lo mismo que los neobancos”, asumía Armengol.










