Uno de los mayores desafíos para el desarrollo sostenible del mundo es asegurar el acceso universal al agua potable y al saneamiento, una de las metas fijadas por las Naciones Unidas para cumplir con la Agenda 2030, el plan de acción adoptado en el 2015 por sus 193 Estados miembros para, entre otros, erradicar la pobreza, proteger al planeta y garantizar el bienestar de los habitantes.Y en esta hoja de ruta global, que debería cumplirse al 2030, están llamados a participar los Gobiernos, el sector privado, la academia y la sociedad civil. Todos tienen un papel fundamental para lograr la ejecución de los 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS), con sus 169 metas, orientados a enfrentar los principales desafíos sociales, económicos y ambientales. Es por ello que Diario EL UNIVERSO publica cada mes este especial, que busca mantener en la agenda pública el seguimiento a los ODS y promover un debate informado sobre los retos y oportunidades que enfrenta el mundo para cumplir la Agenda 2030.Hoy nos enfocamos en el ODS 6, que busca asegurar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y del saneamiento para todos. En el reporte de 2025 que presentó Naciones Unidas se indica que, si bien se ha ampliado el acceso a agua potable (del 68 al 74 %) y a cobertura de saneamiento (del 48 al 58 %) entre 2015 y 2024, millones de personas en el mundo siguen sin recibirlos.El acceso a agua limpia y a saneamiento no es únicamente un desafío ambiental, sino que debe ser una condición casi que indispensable para todos, porque con ello se puede garantizar el desarrollo humano, la salud pública y el crecimiento económico de las naciones".Sedolfo Carrasquero, académico e investigador.En 2024, por ejemplo, 2.200 millones de personas (o 2,2 billones) carecían de agua potable gestionada de forma segura y 3.400 millones (3,4 billones) estaban desprovistas de saneamiento seguro. Asimismo, 1.700 millones no contaban con servicios básicos de higiene en el hogar.Aún estamos a tiempo de lograr un mundo mejor, como busca la Agenda 2030 para el Desarrollo SostenibleEn las escuelas, 646 millones de niños siguen sin servicios básicos de higiene, lo que requiere cuadruplicar el progreso para cumplir con las metas de 2030, se expone en el informe de Naciones Unidas.‘Estrés hídrico’El desajuste o desequilibrio entre la demanda de agua y la cantidad disponible de este recurso es lo que se conoce como ‘estrés hídrico’, una amenaza para el desarrollo mundial. Actualmente, muchos países del norte de África y Asia occidental se enfrentan a niveles críticos de ‘estrés hídrico’, superiores al 75 %, reza el reporte.Ecuador ante la Agenda 2030: el tiempo correLos sectores económicos desempeñan un papel fundamental en la determinación de los niveles de estrés hídrico, se agrega y se pone de ejemplo que en 2022 la agricultura representó el 72 % de las extracciones mundiales de agua dulce. No obstante, son necesarios para la seguridad alimentaria y para el crecimiento económico. Algunos sectores como la misma agricultura es también víctima del estrés hídrico, se explica.Inversión estratégicaAvanzar hacia el cumplimiento del ODS 6 no debe entenderse como un gasto, sino más bien como una inversión estratégica por parte de los Gobiernos, cuenta el académico Sedolfo Carrasquero, director de Innovación y Sostenibilidad de la Universidad Tecnológica Empresarial de Guayaquil (UTEG).“En el caso de Ecuador, de América Latina, la oportunidad es clara: transformar la gestión del agua en un eje central de desarrollo sostenible y de la gestión de la economía... Con esto se puede garantizar agua limpia, saneamiento y, sobre todo, reducir desigualdades e impulsar la productividad”, comenta el académico. Fortalecer políticas para proteger recursos“Cuando una población tiene agua segura y servicios adecuados de saneamiento, se disminuyen significativamente las enfermedades de origen hídrico, se reduce la presión sobre los sistemas de salud, se mejora la calidad de vida, sin lugar a dudas, además de que se favorece la productividad agrícola, industrial, energética y, lo más importante, se garantiza la seguridad alimentaria en los países”, explica el académico e investigador Sedolfo Carrasquero, director de Innovación y Sostenibilidad de la UTEG.Él cuenta que el crecimiento poblacional, la urbanización acelerada, la contaminación de fuentes hídricas y los efectos del cambio climático, entre otros factores, incrementan la presión sobre los recursos hídricos, en especial los que son de agua dulce. Por ello, agrega, “resulta fundamental que se fortalezcan las políticas públicas orientadas a temas como la protección de las cuencas hidrográficas, el tratamiento, el reúso de las aguas residuales y la educación ambiental de la ciudadanía para una eficiencia en el consumo del agua”. (I)
ODS 6: El mundo sigue lejos de garantizar agua potable y saneamiento para todos
La carrera por cumplir los ODS se acelera. El agua dulce está bajo creciente presión y el mundo necesita acciones urgentes para proteger los recursos hídricos.







