A Isabel Díaz Ayuso no le convence la estrategia actual de la dirección nacional del PP de pasar página del proceso independentista en Cataluña y cortejar a Junts, al menos, para que preste sus votos para una hipotética moción de censura para desbancar a Pedro Sánchez de La Moncloa. Ni siquiera para eso. Sostiene que ni a Junts ni a los demás socios del actual Gobierno de “la mafia” sanchista les compensaría romper esa “leal” alianza de beneficios que el PP no les dará. Defiende justo lo contrario, que “lo sensato” es alejarse “de la amenaza independentista constante”. Y tampoco ve viable, ahora mismo, “ensanchar” el partido como ha propuesto el expresidente popular, José María Aznar, en la izquierda y la derecha para evitar un cambio de sistema, que achaca a Sánchez.Aznar, a primera hora y en la presentación en un desayuno informativo de la portavoz popular en el Congreso, Ester Muñoz, había reclamado ampliar “la mayoría nacional” del PP para evitar un cambio del sistema: “Por nacional entiendo una amplia mayoría centrada, con capacidad de convocatoria a derecha e izquierda en torno a un propósito reconstructor de dimensión histórica”.En otro almuerzo coloquio informativo en la capital, en este caso en el seno del Club Siglo XXI, se le ha preguntado a la presidenta madrileña por esa apuesta de Aznar, con el que siempre ha guardado buena sintonía, pero vislumbró esa posibilidad bastante escéptica: “Una mayoría significa ensanchar el electorado de manera que España no tenga que verse como siempre presa de dictaduras minoritarias, que lo único que hacen es un daño terrible a los españoles y que siempre tienen presos a los gobiernos”.Ayuso acotó esas dependencias con las minorías independentistas desde la etapa del expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, porque constata que antes cuando un mandatario no ganaba unas elecciones favorecía la libertad para la alternancia política, y según su criterio eso es lo más “sensato” que habría que hacer en el futuro para evitar “la amenaza independentista constante”. La opción de una alianza coyuntural y nacional del PP, Vox y PSOE no le parecería mal hipotéticamente pero concluye que tal y cómo están las cosas a día de hoy no la verán sus ojos.En ese contexto se cuestionó a Ayuso sobre si no sería ahora el momento de que el líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, presentara una moción de censura contra Sánchez en el Congreso aunque no la ganara, para dar una especie de salida a “la ansiedad” que algunos ven en parte de la ciudadanía del país. La dirigente madrileña ratifica, sin embargo, que no dan los números para esa coalición alternativa y ni se figura ni pretende el préstamo de esos escaños clave por parte de Junts, pese a los recientes intentos de acercamiento y de mirar para otro lado del propio Feijóo sobre el procés independentista o incluso de su lugarteniente, Miguel Tellado, que observa que la amenaza ahora no está en el secesionismo.Ayuso corroboró ahí que los aliados del Gobierno de coalición no están nada interesados en cambiar el estatus actual en el que cree que se han repartido “escaños a través de presos” y de colocar a “activistas” de partidos separatistas “en empresas colonizadas y organismos públicos”. Ayuso entiende que así se ha llegado a situar a España “al borde de la democracia popular y no liberal” con iniciativas que se llevan al Congreso y que cuentan allí con votos pero de un Gobierno que “hace tiempo que dejó de ser legítimo”. Ahí puso el ejemplo de las teóricas cesiones que se le hacen al País Vasco, de la expulsión de la Guardia Civil de algunas autonomías (en alusión a las competencias de tráfico en Navarra) y de otras concesiones que le llevaron a afirmar sobre la consistencia de esas alianzas: “¿Tienen un presidente que come en su mano y ellos para qué van a romper?”. Fue cuando concluyó que todo eso “con el PP no lo van a tener”.Ante ese escenario, Ayuso arremetió contra todo lo construido por lo que denomina el aparato del sanchismo, y con especial fijación en RTVE, que considera “un altavoz contra la Comunidad de Madrid”, para indicar que ahora en España “o formas parte de esa gran mafia o no existes públicamente”. La presidenta formuló todas esas apreciaciones ante un auditorio abarrotado del Club Siglo XXI, en presencia de numerosos medios de comunicación, y en el que una periodista, Paloma Barrientos, lamentó que Ayuso estuviera tan sola en su partido frente a un Gobierno como el de Sánchez que pactó “con un partido de asesinos”, en referencia a EH Bildu. La periodista cosechó una gran tanda de aplausos.Lo que sí comentó Ayuso, ante una cuestión en la que se le interrogaba por los problemas que está poniendo Vox ahora para el gobierno de Juan Manuel Moreno en la Junta de Andalucía, su “envidia” por “la lealtad” que conservan los aliados de Sánchez frente a su compleja relación con la formación ultra, particularmente en Madrid.La presidenta madrileña criticó el modelo de financiación autonómica que pactó el Gobierno con ERC y que sustenta el presidente catalán, Salvador Illa, y ahí pidió “igualdad para todos los españoles” que residan en cualquier territorio aunque unos territorios tengan que pagar y poner más que otros, pero “en igualdad de oportunidades”.En el coloquio se le plantearon a Ayuso muchas cuestiones sobre el proceso de regularización en marcha y sobre las consecuencias de la aplicación de una disposición de la ley de memoria democrática de 2023 con la que se permite la nacionalización de los nietos y familiares de los españoles que tuvieron que huir al exilio como consecuencia de la dictadura franquista. Ayuso pidió ahí observadores que garanticen la seguridad y “transparencia” de esos procesos de cara a las próximas elecciones, ya que ha asegurado que esas medidas aplicadas por el Gobierno de Sánchez le “inquietan”. Y añadió: “Seguiremos pidiendo transparencia, rigor, iremos a las instancias que haga falta, ante la Unión Europea, ante el tribunal que sea, y también pedir a observadores. Observadores ya, no el día de las elecciones, ya, porque es ahora cuando este proceso a nosotros nos parece que inquieta”.“¿Quién regulariza y nacionaliza masivamente? Un Gobierno mafioso”, se respondió Díaz Ayuso, que pronostica que el Ejecutivo central “va a favorecer el voto CERA” (del censo de españoles residentes ausentes) en “donde el recuerdo de voto le sea favorable” y ahí afirmó que el PSOE está desplegando “activistas” en “embajadas y consulados”. Ahí se preguntó: “¿Están intentando nacionalizar socialistas?" y cómo respuesta se dio que están haciendo “ingeniería” con el censo, además de fomentar el voto con “arbitrariedades” e incentivando o desincentivando el voto “según conviene y según el origen”.