El BBVA y Telefónica están a punto a volatilizar uno de los vínculos que se había mostrado más férreos dentro del Ibex 35. La entidad presidida por Carlos Torres acaba de comunicar a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que reduce a apenas el 1,965% su presencia en el capital de la operadora desde el 5% que tenía hasta ahora. La empresa de telecomunicaciones también había salido prácticamente de la de la teleco hace unos meses.El movimiento se produce apenas unos meses después de que el banco abandonase el consejo de administración de la teleco, en el que llevaba presente desde los años 90, con la salida del histórico José María Abril. En ese momento, la explicación fue que el movimiento se producía por el vuelco en el capital de la compañía en los últimos años, con el incremento del peso de la Caixa hasta el 10% y la irrupción de la teleco saudí STC y el Estado español a través de la Sepi con otro 10% cada una. Está por ver si alguno de estos inversores ha aprovechado la venta del BBVA para crecer.Hace tiempo que la participación del BBVA en Telefónica dejó de ser clave. En sus cuentas anuales aparecía bajo el epígrafe “disponible para la venta”, en consonancia con las presiones del Banco Central Europeo (BCE) para que los bancos se desprendan de sus participaciones industriales, en negocios que no estén vinculados con el financiero. Tras varias décadas, Torres finalmente ha apretado el botón de las ventas.El momento no es especialmente halagüeño, dado que la compañía de telecomunicaciones cotiza en torno a los 3,5 euros por acción, cerca de su zona de mínimos históricos y bien por debajo del nivel al que adquirió el paquete el banco. Así, el 3,1% del que se ha desprendido está valorado de acuerdo a las tasaciones actuales en Bolsa a unos 600 millones de euros.Desde el BBVA, sin embargo, siempre se ha matizado que el menoscabo en el precio de sus acciones de Telefónica está ampliamente provisionado en cada trimestre contra su patrimonio neto. En cualquier caso, el efecto de este movimiento se computará en las cuentas del tercer trimestre. El banco cuenta con amplio colchón de capital, con una ratio CET 1 fully loaded (la que mide el de máxima calidad) del 12,83%, bien por encima de los objetivos que se fija la entidad, de entre el 11,5% y el 12%. Esto le permite contar con un colchón suficiente para asumir cualquier efecto adicional.Paralelamente, Telefónica ejecutó durante el ejercicio 2025 la desinversión total de su posición en el banco, donde poseía un 0,77% del capital social, como adelantó EL PAÍS/Cinco Días. La venta de estos títulos supuso una entrada de caja de 608 millones de euros para la compañía de telecomunicaciones, generando unas plusvalías netas de 335 millones de euros en la cuenta de resultados.En marzo de 2026, se oficializó la salida de José María Abril del consejo de administración de la teleco. Abril, que ejercía como vicepresidente y consejero dominical en representación de BBVA desde julio de 2007, finalizó su mandato en la última junta general. La entidad financiera ya reiteró entonces que los títulos restantes mantienen una consideración meramente financiera y están clasificados como activos dispuestos para la venta.La salida de BBVA del máximo órgano de gobierno fue cubierta con el nombramiento de la directiva australiana Jane Thompson como vocal independiente. El movimiento responde a la reconfiguración del accionariado de la operadora, actualmente condicionado por la entrada del Estado español a través de la SEPI, el grupo saudí STC y CriteriaCaixa, con participaciones situadas en el entorno del 10%.Con la venta anunciada este miércoles, ambas empresas dan por cerrada la alianza estratégica que firmaron en febrero de 2000. En aquel momento, bajo las presidencias de Juan Villalonga y Francisco González, firmaron un intercambio accionarial e institucional que buscaba vincular los servicios financieros y tecnológicos, un acuerdo que llegó a incluir participaciones cruzadas de hasta el 10% y que configuró el denominado “núcleo duro” de control de la operadora junto a La Caixa.