Con la llegada del verano, el calor tensiona cada vez más la red eléctrica de las ciudades, pero la temperatura no afecta a todos los vecinos de manera igual. En L’Hospitalet, al lado de Barcelona, en barrios que concentran una de las zonas más densamente pobladas de Europan, parte de los barrios de La Florida, Torrassa y Collblanc han pasado más de 12 horas sin luz, entre la noche del lunes y la mañana del martes. Tras una madrugada sin ventilador y sin agua fría en la nevera, muchos vecinos aguantaron como podían. David, que vive en la calle de Pujós, sufrió las consecuencias mientras intentaba encontrar soluciones para dar también algo de confort térmico a su perra, su compañera de toda la vida. “Los yogures, la leche... He perdido todo lo que tenía en la nevera. He pasado la mañana llevando a la perra a casa de amigos para que se refrescara un poco”, relataba mientras buscaba la poca sombra junto al portal de su edificio. Endesa, la compañía mayoritaria del mercado eléctrico catalán, desplegó cinco generadores temporales en la zona. Uno explotó de madrugada por una sobrecarga.El barrio de La Florida, una de las principales zonas afectadas, tiene una densidad de población de unos 78.000 habitantes por kilómetro cuadrado y es también una de las áreas más golpeadas por la desigualdad energética. Jordi Garriga, vecino del barrio, explicaba que los cortes de luz son muy habituales en esta época del año: “Pasa todos los veranos. Creo que no hay suficiente capacidad para aguantar tanta demanda, con todos los ventiladores encendidos”. Además, atribuía el incidente a la sobrecarga provocada por el montaje de la Fiesta del Comercio del barrio de La Florida, que empezará este sábado, pero cuyas atracciones ya se están instalando en la plaza principal. “Pinchan la luz por todas partes”, comentaba. La zona urbana más densamente poblada de Europa reúne a una población que, en muchos casos, se gana la vida como puede y, sin luz, las condiciones pueden ser aún más insalubres. Stephany, trabajadora de una peluquería de la avenida Poniente explicaba: “Hemos tenido que trabajar sudando. Ya solo teníamos un ventilador; sin él, la tarde de ayer fue un infierno”. La falta de suministro comenzó por una incidencia registrada a las 17.24 horas del lunes en la subestación de Collblanc, según Endesa, y el servicio empezó a recuperarse a las 4.55 horas del martes, aunque algunos vecinos sostienen que el corte se prolongó durante más tiempo. La compañía asegura que todavía se desconocen las causas de la avería y el origen de la incidencia se está investigando. Por el momento, la prioridad es restablecer completamente la distribución de la red eléctrica, que seguía este martes registrando caídas intermitentes en algunas de las principales calles. El número de clientes afectados (puede ser un hogar, un supermercado o un centro de salud) ascendió a 16.781, según datos facilitados por la empresa y Protección Civil. Desde el centro de control se realizaron distintas “maniobras para reducir la afectación” (conexiones con otras redes eléctricas disponibles), y fue necesaria la instalación de cinco generadores en un tramo de apenas tres calles.Durante la noche del lunes, mientras los operarios trataban de recuperar la red eléctrica, una explosión sobresaltó a parte de los vecinos. “Comenzaron a poner el generador abajo. Tenía la radio puesta porque no tenía ni luz, ni tele ni nada, y he empezado a notar olor muy fuerte a humo”, contaba David. La explosión de uno de los generadores temporales obligó a intervenir a los Bomberos de la Generalitat.La falta de suministro también ha supuesto un desafío para los equipos de reparación de la distribuidora eléctrica. “Estamos aquí sin dormir, sin desayunar. Ha sido una noche muy intensa”, constataba uno de los trabajadores de Krill Generadores, empresa colaboradora de Endesa encargada de desplegar las grandes máquinas que han permitido recuperar parte de la luz en las calles.Aunque la compañía todavía no tiene una versión oficial sobre el origen de la incidencia, los trabajadores de mantenimiento y muchos vecinos coinciden en que el episodio de esta madrugada ha sido uno de los más graves que recuerdan. Cada uno maneja su propia teoría sobre lo sucedido, aunque la pobreza energética aparece de forma recurrente en todas ellas. “Este barrio está muy masificado, hay mucha gente que pincha la luz y creo que eso provoca la sobrecarga”, recordaba uno de los vecinos. Además, muchos también apuntan a las plantaciones de marihuana. “Se acaba la luz porque las plantaciones clandestinas tienen que sobrevivir”, bromeaba otro, La luz volvió progresivamente durante la tarde, pero los cortes seguían intermitentes.