Cuenca (EFE).- El Museo Nacional de Arte Abstracto, ubicado en las Casas Colgadas de Cuenca, cumple este 1 de julio 60 años desde su inauguración, cuando Fernando Zóbel abrió al público, con un acto informal, las puertas de este espacio que se ha caracterizado por la «excelencia» de su colección, de su arquitectura y de su programación, según explica su director.
Gestionado desde 1981 por la Fundación Juan March, cuando Zóbel donó sus obras y la titularidad del espacio a esta institución, el museo se ha regido desde entonces «según pensaba Zóbel para estar a la altura de las circunstancias”, ha destacado a EFE el director de Museos y Exposiciones de la Fundación Juan March y del Museo de Arte Abstracto, Manuel Fontán.
Ha explicado que en cada efemérides han aprovechado para mejorar el museo.
En 2006, cuando el espacio cumplió cuarenta años, realizaron la exposición “La ciudad abstracta”, que sirvió para empezar a “ordenar y organizar profesionalmente todo el archivo histórico del museo y preservarlos para el futuro”, y en el cincuenta aniversario la Fundación aprovechó para mejorar la climatización de la mitad del museo y lo ampliaron con la sala 4.
Renovar iluminación y modernizar la carpintería








