La Fiscalía de San Joaquín de Flores demostró que el condenado aprovechó la relación de confianza con las víctimas para cometer abusos sexuales, violaciones y otros delitos. (Imagen Ilustrativa Infobae)Un hombre de apellidos Hernández Le Maitre fue condenado a 48 años de prisión tras ser declarado responsable de cometer múltiples delitos sexuales en perjuicio de tres niñas, quienes tenían apenas uno, tres y siete años de edad cuando comenzaron las agresiones.La sentencia fue dictada por el Tribunal Penal de Heredia, luego de que la Fiscalía de San Joaquín de Flores lograra demostrar la responsabilidad del imputado en los delitos de abuso sexual, violación, fabricación de material con contenido de abuso sexual infantil y difusión de ese material.De acuerdo con la acusación presentada por el Ministerio Público, los hechos ocurrieron entre 2012 y 2016 en la comunidad de La Ribera de Belén, en la provincia de Heredia.PUBLICIDADDurante ese período, Hernández mantenía una relación sentimental con la tía de las menores y residía junto a ella en la vivienda donde con frecuencia permanecían las víctimas.Según logró acreditar la Fiscalía durante el juicio, el condenado aprovechó la cercanía familiar y la confianza que las niñas depositaban en él para cometer de manera reiterada los delitos sexuales.Las investigaciones determinaron que las agresiones iniciaron cuando las víctimas eran de muy corta edad. Al momento de los primeros hechos, una de las menores tenía apenas un año, otra tres años y la tercera siete años, lo que fue considerado un elemento de especial gravedad dentro del proceso penal.PUBLICIDADMientras la sentencia queda en firme, el condenado de apellidos Hernández Le Maitre permanecerá en prisión preventiva por orden del Tribunal Penal de Heredia. (Imagen Ilustrativa Infobae)El Ministerio Público sostuvo que los abusos ocurrieron mientras las niñas permanecían en la casa de su tía, lugar donde también vivía el ahora sentenciado.La investigación avanzó luego de que, el 16 de abril de 2016, la madre de una de las menores detectara señales que despertaron sospechas sobre una posible agresión sexual.Ante esa situación, la mujer decidió acudir a las autoridades judiciales e interpuso la denuncia correspondiente, lo que dio inicio a la investigación que años después culminó con la condena.Durante el juicio, la Fiscalía presentó pruebas que permitieron reconstruir los hechos y demostrar la responsabilidad penal de Hernández Le Maitre en los distintos delitos atribuidos.PUBLICIDADAdemás de las agresiones sexuales, el Tribunal tuvo por acreditado que el imputado también incurrió en la fabricación y difusión de material con contenido de abuso sexual infantil, uno de los delitos considerados de mayor gravedad dentro de la legislación costarricense por el daño permanente que ocasiona a las víctimas.Tras valorar la prueba testimonial, pericial y documental presentada por el Ministerio Público, los jueces resolvieron imponer una pena total de 48 años de prisión.El Tribunal Penal de Heredia condenó a 48 años de prisión a un hombre tras hallarlo culpable de cometer delitos sexuales en perjuicio de tres niñas entre 2012 y 2016. (Imagen Ilustrativa Infobae)Mientras la sentencia adquiere firmeza, Hernández Le Maitre deberá permanecer en prisión preventiva, según dispuso el Tribunal Penal de Heredia.Las autoridades judiciales recuerdan que este tipo de delitos suele ocurrir en entornos cercanos a las víctimas, donde los agresores aprovechan vínculos de confianza o familiares para facilitar las agresiones y evitar que sean descubiertas durante largos períodos.PUBLICIDADEl Ministerio Público reiteró que continuará impulsando las investigaciones relacionadas con delitos sexuales contra personas menores de edad y destacó la importancia de la denuncia oportuna para proteger a las víctimas y evitar que estos hechos continúen ocurriendo.La condena impuesta por el Tribunal Penal de Heredia representa una de las penas más altas dictadas recientemente por delitos sexuales cometidos contra menores de edad y refleja la gravedad de las conductas acreditadas durante el juicio, así como el compromiso de las autoridades judiciales de sancionar este tipo de hechos conforme a la legislación vigente.