01/07/2026 a las 01:25h.
La Unión Europea acordó el pasado mes de marzo la mayor reforma aduanera de su historia, lo que implica que los pedidos de empresas como Shein, Temu o Aliexpress estarán sometidos a más vigilancia, pero también a un gravamen que pagarán los propios consumidores.
La UE aprobó esta reforma por el aumento «exponencial» del comercio electrónico en el cual, la inmensa mayoría (el 90% de los artículos de bajo valor) provienen de China. Los veintisiete quieren así protegerse en un mercado cada vez más competitivo y en el que no siempre se siguen las reglas.
La reforma quiere reforzar la capacidad de control y el flujo de las mercancías que salen de la Unión Aduanera de manera que todos los países estén coordinados y evitar riesgos. Pero el principal impacto para el consumidor será que tendrá que soportar un gravamen cada vez que compren en uno de estas plataformas.
Aunque la medida va dirigida a estas plataformas de comercio, es probable que sea el usuario final quien acabe asumiendo el recargo ya sea en el propio precio del producto, en los gastos de envío o en forma de otros costes.













