La Unión Europea (UE) comenzará el 1 de julio a cobrar una tasa de tres euros a los paquetes de hasta 150 euros comprados fuera del bloque, una medida que busca atajar la avalancha de importaciones baratas que entra al mercado europeo, sobre todo desde China, a través de plataformas en línea como Temu, Shein o AliExpress.

El comercio electrónico ha disparado la llegada de estos paquetes de bajo valor que, hasta ahora, estaban exentos de aranceles, por lo que las aduanas europeas reciben cada día 15 millones de ellos, un volumen que dificulta controlar que cumplen las normas europeas y combatir el fraude.

Tres euros por tipo de producto

En la práctica, la UE aplicará un cargo de tres euros por cada tipo de producto que venga en el paquete. De ese modo, si este contiene un pantalón y veinte camisetas, se cobrarán seis euros, mientras que si incluye un pantalón, una camiseta y una gorra, el recargo será de nueve euros, por ejemplo.

Los encargados de pagar estas cuantías al fisco serán las propias plataformas de venta en línea o las empresas que importen los productos, aunque estas podrían repercutirlas en el consumidor.