Anna BujBruselas. Corresponsal 30/06/2026 13:29 Actualizado a 30/06/2026 13:38 La Unión Europea (UE) comienza a actuar para tratar de frenar la avalancha de paquetes baratos chinos que permean cada día en las fronteras europeas. Este miércoles entra en vigor el arancel de 3 euros a todos los paquetes valorados en menos de 150 euros que entren en la UE, principalmente a través del comercio electrónico, y terminar con el vacío que aprovechaban gigantes del comercio electrónico como Shein o Temu para mandar paquetes pequeños sin pagar impuestos en el bloque comunitario.El plan inicial de la UE era eliminar la exención de derechos de aduana para los paquetes valorados en menos de 150 euros en el 2028, pero el gran número de paquetes que inundan la UE, principalmente desde el gigante asiático, ha puesto contra las cuerdas a los productores comunitarios, que en diciembre tomaron la decisión de adelantar esta medida de forma temporal a partir del 1 de julio. Las cifras son abrumadoras: la UE procesa actualmente 16 millones de paquetes de este tipo cada día. Representan el 97% de los envíos, pero solo el 2% de su valor total.Un mecanismo de urgenciaLa tasa se aplicará de forma temporal hasta el 2028, cuando habrá la reforma definitivaLa tasa funcionará de manera que los 3 euros se aplicarán a cada tipo de producto adquirido en plataformas de comercio electrónico cuando el importe de la compra final sea inferior a 150 euros. Es decir, que si un paquete contiene, por ejemplo, una camiseta y un juguete, habrá que pagarlo dos veces. Pero si son muchas camisetas diferentes, solo se aplicará una vez. De momento, el arancel es temporal y estará en vigor hasta el 1 de julio de 2028, cuando se calcula que comenzará a implementarse el mecanismo definitivo de aranceles aduaneros en función del tipo de mercancía. Esperar hasta el 2028 era demasiado para un problema que era demasiado urgente. Algunos países de la UE ya han adoptado medidas nacionales complementarias o transitorias. Era el caso de Francia, que desde el 1 de marzo aplica una tasa de dos euros por categoría de artículos. París ya ha anunciado que ha renunciado a ella para que esté solamente en vigor la medida europea.“El objetivo es garantizar que este asombroso aumento de los paquetes de comercio electrónico de bajo valor que entran en la UE se produzca en condiciones de igualdad para los minoristas de la UE, pero también para garantizar el mayor grado posible de protección de los consumidores”, subraya el portavoz comunitario de Comercio, Olof Gill, recordando que “hay pruebas” de que, debido a este aumento de las importaciones de comercio electrónico de bajo valor, están entrando en la Unión productos que no cumplen las normas de seguridad de los consumidores. La popularidad de las plataformas chinas que venden por internet a precios irrisorios se ha disparado tanto en Europa que Bruselas está también apuntando a este modelo, no solamente por su competencia desleal frente a los productores locales, sino porque en muchos casos no cumplen las normas mínimas europeas. Recientemente, impuso una multa de 200 millones de euros a Temu por sus fallos críticos en su sistema de seguridad para prevenir la venta de artículos ilegales y potencialmente peligrosos, como cargadores que provocan quemaduras, juguetes con químicos tóxicos para los niños o hasta bisutería dañina para la salud. “Es precisamente por eso por lo que tales medidas tienen más sentido cuando se trata de una medida de la UE”, ha reiterado, en la rueda de prensa diaria de la Comisión.Otros efectos perjudicialesBruselas ha multado recientemente a Temu por vender juguetes o cargadores peligrososTeóricamente, son las empresas quienes deberían abonar estas tasas, aseguran fuentes europeas, pero algunas asociaciones ya están advirtiendo que podría terminar repercutiendo sobre los consumidores. La UE no apunta a empresas en concreto, pero sitúa claramente el origen de la problemática. Según datos del Ejecutivo comunitario, en el 2024 el 91% de todos los paquetes con un valor inferior a los 150 euros llegados a la UE a través de plataformas electrónicas procedían de China y representaron un volumen que se había doblado con respecto al año anterior, hasta alcanzar los 4.170 millones de productos. Este aumento coincide con el crecimiento a gran velocidad Temu y Shein, que ese mismo año alcanzaron más de 75 millones de usuarios en la UE en unos pocos meses. Según un informe del año pasado, hasta el 65% de los paquetes pequeños que entran en la UE se declaran con un valor inferior al real para evitar los aranceles de importación. Otra de las preocupaciones, además de la competencia económica y los potenciales productos peligrosos, es la medioambiental, ya que estas empresas estaban tentadas a dividir los envíos en pequeños paquetes individuales para no superar el umbral mínimo que les obligaba a pagar impuestos.Ahora, la UE promete vigilar de cerca cualquier estrategia de estas plataformas para esquivar el impuesto, como por ejemplo, tratar de hacer entrar los paquetes a través de países socios de la UE cuyas exportaciones suelen estar exentas de derechos de aduana, como Suiza. Otra vía de escape que están llevando a cabo varios gigantes del comercio electrónico es construir enormes almacenes en Europa para importar productos al por mayor y revenderlos posteriormente al por menor en el mercado europeo.Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).
'Tasa Shein': la UE comienza a cobrar el arancel de 3 euros frente a la avalancha de paquetes baratos chinos
Los países europeos quieren acabar con un fenómeno que crece de forma alarmante y amenaza a los productores comunitarios












