Millones de jóvenes estadounidenses se enfrentan a cambios drásticos en sus préstamos estudiantiles. Las modificaciones impulsadas por la Administración del presidente Donald Trump que entrarán en vigor el 1 de julio transforman la manera en que millones de personas pagarán sus deudas universitarias, reducen las opciones de reembolso y establecen nuevos límites para quienes buscan financiar estudios de posgrado.Las medidas forman parte de la ley presupuestaria aprobada el año pasado y representan uno de los cambios más importantes al programa federal de préstamos en décadas. Aunque el Gobierno sostiene que la reforma simplificará el sistema y ayudará a contener el costo de la educación superior, organizaciones de defensa de los estudiantes advierten que podría aumentar la carga financiera para muchos prestatarios, especialmente aquellos con menores ingresos.¿Qué cambia para quienes ya tienen préstamos estudiantiles?Uno de los cambios más relevantes es el fin definitivo del programa Saving on a Valuable Education (SAVE), creado durante la Administración de Joe Biden. Más de siete millones de personas inscritas en ese plan deberán elegir una nueva modalidad de pago en un plazo aproximado de 90 días.Los prestatarios con préstamos otorgados antes del 1 de julio conservarán varias alternativas de pago, entre ellas algunos programas anteriores basados en los ingresos, como el Income-Based Repayment (IBR), aunque otros esquemas, como PAYE y el Income-Contingent Repayment (ICR), dejarán de aceptarse gradualmente y desaparecerán en 2028.¿Cuáles serán los nuevos planes de pago?Para quienes soliciten nuevos préstamos federales a partir del 1 de julio, solo existirán dos opciones de reembolso.La primera es el Repayment Assistance Plan (RAP), un programa que calcula los pagos mensuales con base en el ingreso bruto ajustado del prestatario. Dependiendo del nivel de ingresos, las cuotas pueden representar entre el 1% y el 10% de ese monto, aunque todos los beneficiarios deberán realizar un pago mínimo de 10 dólares al mes.El RAP también contempla algunos beneficios, como un descuento mensual de 50 dólares por cada dependiente elegible y apoyos para reducir el saldo principal cuando los pagos no sean suficientes para hacerlo. Sin embargo, extiende el plazo para acceder a la condonación del saldo restante hasta 30 años, un periodo mayor al de los programas de pago basados en ingresos existentes.La segunda alternativa será el Tiered Standard Plan, que establece pagos fijos distribuidos en distintos plazos según el tamaño de la deuda. Quienes deban menos de 25.000 dólares tendrán un periodo de pago de 10 años, mientras que las deudas superiores a 100.000 dólares podrán amortizarse hasta en 25 años.¿Cómo cambian los límites para solicitar préstamos?Hasta ahora, muchos programas permitían solicitar préstamos equivalentes al costo total de la matrícula y otros gastos educativos. Con las nuevas reglas, los estudiantes de maestría podrán acceder a un máximo de 20.500 dólares por año y 100.000 dólares durante toda su carrera.Los estudiantes de carreras profesionales, como derecho o medicina, tendrán un límite de 50.000 dólares anuales y 200.000 dólares en total. Además, la mayoría de los prestatarios no podrá acumular más de 257.500 dólares en préstamos federales a lo largo de su vida.Los préstamos Parent PLUS también cambian. A partir de ahora estarán limitados a 20.000 dólares por año por cada hijo dependiente y un máximo acumulado de 65.000 dólares.Especialistas consideran que estos límites podrían dificultar el acceso a estudios de posgrado para algunos estudiantes o incrementar la dependencia de préstamos privados, que suelen ofrecer menos protecciones y tasas de interés más altas.
Cambios a los préstamos estudiantiles en Estados Unidos: qué será diferente desde el 1 de julio y quiénes pagarán más
Millones de prestatarios enfrentarán un nuevo sistema de pago, límites más estrictos para solicitar préstamos y el fin del plan SAVE













