Los estudiantes que cursan grados graduados en enfermería, terapia física y varios otros campos serán elegibles para tomar préstamos estudiantiles federales por montos más altos —al menos por ahora— luego de que una jueza federal bloqueara parte de una norma de la administración Trump que los sujetaba a límites más bajos.El Departamento de Educación de Estados Unidos emitió el lunes una norma revisada diseñada para cumplir con la orden de la jueza de la semana pasada, dijeron funcionarios a The Associated Press. Funcionarios de la agencia describieron el cambio como temporal mientras luchan en los tribunales para mantener la norma original, que definía medicina, derecho y otros campos como “programas profesionales”, pero excluía áreas como enfermería.El departamento no está de acuerdo con la orden de la jueza, pero la cumplirá, incluso mientras los funcionarios planifican prevalecer en el caso sobre cuáles grados se definen como “profesionales”, dijo el subsecretario Nicholas Kent en declaraciones escritas. “Continuaremos argumentando que la definición es tanto legal como apropiada”, sostuvo. El cambio representa una victoria a corto plazo para los grupos que demandaron para detener la norma. Ocho grupos impugnaron la definición del departamento en los tribunales, en representación de enfermeros practicantes, terapeutas, patólogos del habla y lenguaje, entre otros.Pero, al aplicar estrictamente la orden de la jueza, el departamento ahora está eliminando algunos grados de la lista de programas profesionales, lo que significa que esos estudiantes enfrentarán límites de préstamos más bajos. Los programas de estudios teológicos están entre los principales que pasan de grados profesionales a no profesionales en el cambio, sometiendo a los estudiantes de teología a un límite de préstamos estudiantiles más bajo. El grado de maestría en divinidad —un grado común para pastores y ministros— permanece en la lista profesional, con un límite de préstamos estudiantiles más generoso.La nueva norma, que entra en vigor el miércoles, proviene de una reforma de préstamos estudiantiles aprobada el año pasado en la ley contributiva del presidente Donald Trump. Los programas designados como grados profesionales enfrentan topes de préstamos federales de $200,000, mientras que otros programas graduados tienen un tope de $100,000.Anteriormente, los estudiantes graduados podían tomar préstamos federales hasta cubrir el costo total de su grado. Funcionarios de Trump impulsaron nuevos topes de préstamos para controlar la deuda estudiantil y reducir los costos de matrícula que, según dijeron, se habían salido de control.Los grupos que presentaron la demanda dijeron que la norma obligaría a los estudiantes a abandonar sus estudios o a tomar préstamos privados más riesgosos. Aunque muchos grados graduados en enfermería caen dentro de los límites de préstamos más bajos, algunos pueden costar más de $100,000, incluso en campos de alta demanda como anestesia de enfermería.En una notificación enviada a las universidades el lunes, el Departamento de Educación dijo que confía en que la norma inicial de la administración Trump será confirmada finalmente por el tribunal. Se espera que la norma enmendada permanezca en vigor durante la suspensión preliminar de la jueza, pero el departamento advirtió que “puede cambiar a medida que avance el litigio en el caso”.La norma original incluía alrededor de una docena de programas considerados profesionales, lo que funcionarios de Trump habían dicho que no era un juicio sobre su importancia, sino parte de una definición técnica que data de la década de 1960. Junto con derecho y medicina, esa lista también incluía teología, farmacia, medicina veterinaria, psicología clínica y otros.La norma temporal amplía esa lista a 29 programas de grado específicos, incluidos maestría en ciencias de enfermería, doctorado en práctica de enfermería y doctorado en práctica de anestesia de enfermería. Otros grados añadidos recientemente a la lista profesional incluyen grados de terapia física, entrenamiento atlético, patología del habla y lenguaje, asociados médicos y asistentes de anestesiólogos.La comunicación del departamento enumeró alrededor de 25 programas que ahora se consideran grados no profesionales. Junto con teología, esa lista ahora incluye psicología aplicada, ciencias farmacéuticas y otros. El grado de doctor en farmacia permanece como profesional.La decisión judicial de la semana pasada bloqueó partes de la definición del Departamento de Educación que fueron añadidas en un proceso federal de reglamentación. La jueza federal de distrito Beryl Howell, en Washington, calificó la interpretación como “desacertada” y dijo que se apartaba de una definición de larga data creada por el Congreso.La definición del departamento establecía varios criterios utilizados para evaluar si los grados cuentan como programas profesionales. Indicaba que esos grados generalmente toman seis años en completarse y requieren licencias para comenzar a ejercer, entre otros requisitos.También decía que los grados profesionales no pueden conducir a un empleo que deba ser “supervisado por otro profesional” con “más educación, capacitación y cualificaciones”.Una demanda separada presentada por una coalición de estados liderados por demócratas que impugna los topes de préstamos sigue pendiente.
Revés judicial abre paso a préstamos federales más altos para estudiantes de enfermería y terapia física
Mientras, algunos programas de teología fueron reclasificados como grados “no profesionales” y enfrentarán topes más bajos










