Este 1 de julio de 2026 entró oficialmente en vigor una de las modificaciones más importantes de los últimos años para quienes tienen préstamos estudiantiles federales en Estados Unidos. El plan Saving on a Valuable Education (SAVE), creado durante la administración de Joe Biden para reducir las cuotas mensuales de millones de prestatarios, dejó de existir tras ser declarado inconstitucional por un tribunal federal y como parte de la reforma impulsada por el presidente Donald Trump mediante la ley One Big Beautiful Bill Act.El cambio afecta a más de 7 millones de personas que estaban inscriptas en el programa SAVE y marca el inicio de una reestructuración más amplia del sistema federal de préstamos estudiantiles. Según el Departamento de Educación, el objetivo es simplificar los planes de pago. Sin embargo, especialistas y organizaciones que representan a los prestatarios advierten que muchos verán aumentar significativamente sus cuotas mensuales.A partir de hoy, las empresas administradoras de los préstamos comenzarán a enviar notificaciones a los beneficiarios del plan SAVE. Desde el momento en que reciban ese aviso, dispondrán de 90 días para elegir un nuevo plan de pago.Si no realizan ningún cambio dentro de ese plazo, el Departamento de Educación podrá inscribirlos automáticamente en una de las opciones estándar disponibles.Qué cambia desde hoyEl plan SAVE había sido presentado en 2023 como la alternativa de pago más favorable creada hasta el momento por el gobierno federal. Calculaba las cuotas en función de los ingresos y permitía reducir considerablemente el monto mensual para muchos prestatarios.No obstante, en marzo de este año la Corte de Apelaciones del Octavo Circuito concluyó que el programa excedía la autoridad legal del Poder Ejecutivo y lo declaró inconstitucional. Su eliminación quedó finalmente incorporada dentro de la reforma aprobada por el Congreso.Los prestatarios que obtuvieron sus préstamos antes del 1 de julio de 2026 todavía podrán acceder a varios planes de pago ya existentes, entre ellos:Income-Based Repayment (IBR).Pay As You Earn (PAYE).Income-Contingent Repayment (ICR).Planes estándar con cuotas fijas.No obstante, las modalidades PAYE e ICR también desaparecerán gradualmente y dejarán de aceptar nuevos participantes antes del verano de 2028.Nuevos préstamos, nuevas reglasLa reforma también modifica las condiciones para quienes soliciten préstamos estudiantiles federales a partir del 1 de julio de 2026.Estos estudiantes únicamente podrán optar entre dos modalidades:Repayment Assistance Plan (RAP).Nuevo plan estándar escalonado.En el caso del RAP, las cuotas se calcularán utilizando el ingreso bruto ajustado (AGI) del prestatario, en lugar del ingreso discrecional utilizado anteriormente.Quienes tengan ingresos superiores a 10.000 dólares anuales abonarán entre el 1% y el 10% de ese ingreso, mientras que quienes ganen menos pagarán una cuota mínima mensual de 10 dólares. La condonación del saldo restante recién llegará después de 30 años de pagos.El nuevo plan estándar establece cuotas fijas durante períodos de entre 10 y 25 años, dependiendo del monto originalmente solicitado, con pagos mínimos de 50 dólares mensuales.También cambian los préstamos para posgradosOtra modificación importante afecta a quienes financien estudios de posgrado.Desde hoy comienzan a regir nuevos límites para los préstamos federales destinados a programas de maestría y carreras profesionales.Las carreras consideradas profesionales podrán acceder hasta 200.000 dólares, mientras que el resto de los programas de posgrado tendrá un límite de 100.000 dólares.Inicialmente esos topes también alcanzaban a carreras como enfermería y fisioterapia, pero el Departamento de Educación modificó la regulación esta semana para cumplir una orden judicial y restableció montos superiores para varias de esas disciplinas.Nuevos límites para los Parent PLUS LoansLa reforma también modifica los préstamos Parent PLUS, utilizados por padres para financiar la educación universitaria de sus hijos.Los nuevos créditos estarán limitados a 20.000 dólares por estudiante y 65.000 dólares por familia.Además, quienes soliciten estos préstamos desde hoy ya no podrán acceder a planes de pago basados en ingresos. Solo tendrán disponible el nuevo plan estándar escalonado.Los prestatarios que consolidaron sus Parent PLUS antes del 1 de julio conservarán temporalmente el acceso al plan Income-Contingent Repayment hasta junio de 2028.Temor por cuotas más altasOrganizaciones dedicadas al acceso a la educación superior expresaron preocupación por el impacto económico que tendrá la reforma."La principal preocupación es la asequibilidad de las cuotas mensuales. Muchas personas simplemente verán aumentar considerablemente sus pagos y tendrán que hacer un gran esfuerzo para afrontarlos o directamente no podrán hacerlo", explicó Michele Zampini, vicepresidenta asociada del Institute for College Access & Success.Los especialistas también alertan sobre posibles demoras administrativas. Una encuesta realizada por esa organización mostró que casi la mitad de los prestatarios experimentó largas esperas para comunicarse con las empresas administradoras de sus préstamos durante el último año.Según el Departamento de Educación, alrededor de 9 millones de estadounidenses ya se encuentran en mora con sus préstamos federales y cientos de miles más podrían incumplir los pagos durante este año.Qué deben hacer los prestatariosQuienes actualmente participan del plan SAVE deberán esperar la notificación oficial del administrador de su préstamo y, una vez recibida, tendrán 90 días para seleccionar una nueva modalidad de pago.Los expertos recomiendan no esperar hasta el último momento debido a la elevada demanda que se prevé en las próximas semanas.El Departamento de Educación también mantiene disponible su simulador oficial de préstamos en StudentAid.gov, donde cada prestatario puede comparar las distintas opciones de pago antes de tomar una decisión.Aunque el programa de condonación para trabajadores del servicio público (Public Service Loan Forgiveness) no sufrió modificaciones, el resto del sistema federal de préstamos estudiantiles inicia desde hoy una nueva etapa, con reglas más estrictas y menos alternativas para quienes financien sus estudios universitarios.Con información de AP.