Si viajas en tren por Suiza, hay un instante en que la luz del día desaparece, se te tapan los oídos y tu reflejo flota en la ventana.

Es algo habitual.

Para muchos viajeros, es simplemente la parte tranquila del trayecto, cuando revisan sus mensajes o piensan en la cena.Fuera de ese cristal, está ocurriendo algo mucho más importante.

Te encuentras dentro de un proyecto climático y medioambiental de alcance nacional que lleva casi tres décadas esculpido en la roca.Suiza cuenta con más de 1400 túneles, cuya longitud total, incluyendo túneles y galerías, supera los 2000 kilómetros.

Esto incluye túneles ferroviarios bajo los Alpes, túneles de carretera en autopistas nacionales y galerías subterráneas para agua y electricidad.