Actualizado Lunes,
junio
16:32En pleno Mundial, con Messi y Ronaldo haciendo historia, rompiendo r�cords que parec�an imposibles, con 39 y 41 a�os respectivamente, un estudio sociol�gico cient�fico se ha colado en las conversaciones de f�tbol... y pol�tica. Es una atrevida investigaci�n que se titula Identidad pol�tica m�s all� de la pol�tica: La preferencia por Messi y Ronaldo en 26 pa�ses. Una de sus conclusiones m�s poderosas se�ala que �los encuestados m�s progresistas prefirieron a Messi, mientras que los m�s conservadores prefirieron a Ronaldo�. Y el debate se hizo viral. Las preguntas se multiplicaban: �Tengo que sentir que soy m�s de derechas por ser del astro portugu�s? �M�s cercano a Pedro S�nchez ya que me gusta Messi? Muchos sent�an urticarias con estas conclusiones de barra de bar. �Qu� hay detr�s?El ensayo est� liderado por prestigiosos doctores, colegas, apasionados por la cultura de masas. Dos nombres relevantes: Saifuddin Ahmed, Saif para sus allegados, y Teresa Gil- Lopez. Uno ejerciendo en Singapur, la otra en la Universidad Carlos III de Madrid. Ambos se conocieron en la Universidad de California-Davis. Cr�nica los contacta a ambos para explicar su publicaci�n. Saif posa con las camisetas del luso y con la albiceleste. Teresa, del departamento de Pol�tica y candidata a futura profesora de la princesa Leonor, con las fotos de estos titanes que se niegan a jubilarse... Cabe recalcar que esto nace de intentar entender una pasi�n desmesurada. Y la influencia externa en ese frenes� que va m�s all� de pasiones de clubes o pa�ses.�Lo primero que me gustar�a decir es lo que este estudio no es: un veredicto sobre el gusto de nadie... Lo que s� dice es algo m�s sutil y, creo, m�s interesante: que la l�nea entre nuestra identidad pol�tica y nuestra vida cultural se ha vuelto m�s delgada de lo que la mayor�a percibe, y que el debate Messi-Ronaldo, que la mayor�a viven como algo puramente personal, resulta ser una peque�a ventana hacia algo mucho m�s amplio sobre c�mo vemos el mundo�, afirma Saif y refrenda Teresa.Camus ya habl� del f�tbol como parte del reflejo del mundo. �Se aplica a estos genios del bal�n? �Son un espejo, siempre fueron m�s que f�tbol... Los espejos son inc�modos precisamente porque nos muestran cosas que no est�bamos buscando. La mayor�a de las personas que prefieren a Ronaldo no est�n pensando en jerarqu�a, autoridad o dominaci�n individual cuando le ven jugar. Est�n viendo a alguien ejecutar la excelencia a un nivel extraordinario... Las personas en el lado m�s progresista tienden a encontrar el arquetipo de Messi m�s resonante. Eso significa que nuestros valores son m�s omnipresentes de lo que pensamos: llegan a lugares que asum�amos libres...�.Desde Singapur, Saif Ahmed, director del estudio. Teresa Gil-L�pez (en la foto de apertura) conoci� a Saif cuando ambos estudiaban el doctorado en la Universidad de California-Davis. Son expertos en cultura de masas.CR�NICAEs decir, la pelota no se mancha con la pol�tica, pero s� hay una relaci�n. �Hay una implicaci�n humana m�s amplia. Messi y Ronaldo se han convertido en algo que muy pocos atletas en la historia han llegado a ser: verdaderos recipientes culturales globales, figuras sobre las que miles de millones proyectan aspiraciones. El estudio funciona porque ambos jugadores son tan exitosos que no se puede explicar la preferencia solo por el rendimiento... Es un fen�meno distintivamente moderno�.�Los conservadores que les gusta Messi y los progresistas a los que les gusta Ronaldo tienen algo que temer? �El mensaje humano m�s importante, sin embargo, es que nada de esto es determinista. Estas son tendencias que emergen a nivel poblacional, patrones visibles cuando se observan miles de personas en decenas de pa�ses, no reglas que gobiernen a los individuos. Muchos conservadores son apasionados admiradores de Messi. Muchos progresistas tienen p�steres de Ronaldo en su pared. El hallazgo no predice la preferencia de ning�n individuo. Lo que s� hace es revelar algo sobre las corrientes que corren bajo nuestras elecciones, corrientes que la mayor�a no sab�amos que estaban ah��.Los espa�oles otorgaron a Messi una nota media de 4,68 sobre 7. A Ronaldo le dieron un 4,34 sobre 7. Espa�a fue el cuarto pa�s m�s �pro-Messi� del mundo entre los 26 analizados, solo por detr�s de: Corea del Sur, Argentina y Finlandia...�Espa�a es el �nico pa�s del mundo donde la rivalidad Messi-Ronaldo se proyecta directamente sobre profundas l�neas de fractura culturales y regionales. Barcelona contra Real Madrid no es solo un partido de f�tbol: lleva un peso hist�rico, ling��stico y pol�tico que es �nico... Espa�a es a la vez el pa�s m�s complicado de nuestro conjunto de datos y el m�s interesante�.Cabe se�alar que en la mayor�a de los pa�ses analizados vence la leyenda del Real Madrid... �El hallazgo m�s amplio de nuestro estudio, que dentro de cada pa�s las personas que se sit�an a la izquierda de sus compatriotas tienden a preferir a Messi, mientras que las que se sit�an a la derecha tienden a preferir a Ronaldo, se aplica en Espa�a igual que en los otros 25 pa�ses de nuestra muestra. El propio panorama pol�tico polarizado de Espa�a hace que esto sea especialmente resonante... El debate Messi-Ronaldo en Espa�a no es solo una conversaci�n futbol�stica sino tambi�n una conversaci�n sobre valores, lo sepan o no sus protagonistas�.En lo personal, Teresa se inclina por Messi. Por nostalgia de haber vivido en Andorra, en un pa�s catalanoparlante. La vida, claro. Saif, por Ronaldo... �Hay algo casi irracional en su negativa a aceptar los l�mites que me resulta fascinante. Es una historia humana extraordinaria independientemente de lo que pienses de su personalidad. Uno puede ser el mayor artista. Ronaldo es aquel cuya historia me habla de algo interior. Ahora viene la parte inc�moda, y lo digo como quien dise�� y dirigi� este estudio. No soy inmune al fen�meno que descubr�. Hay algo ligeramente inquietante en estar aqu� admiti�ndolo, sabiendo lo que muestran nuestros datos. Me pregunto genuinamente cu�nto de esa preferencia fue por m� mismo, y cu�nto fue construida en silencio por a�os de exposici�n medi�tica, por algoritmos que no eleg�, por se�ales culturales que absorb� sin darme cuenta. Constru� el espejo. Y luego me mir� en �l�.













