Viena (EFE).- El calor extremo que azota varios países del centro y sureste de Europa alcanzó este martes un último pico, antes del esperado alivio que llegará esta noche con tormentas y notables bajadas de las temperaturas.
La peor ola de calor extremo que se recuerda en Austria, con un máximo histórico de 40,1 grados, si bien se acerca a su fin, ha dejado claro que este país no está preparado para afrontar las canículas que conlleva el cambio climático.
Al comenzar a bajar hoy las temperaturas, con máximas de «sólo» 37 grados en el este austríaco, se divisa el final de lo que ha sido la mayor ola de mayor calor constatada desde que se tienen registros, tanto por las elevadas temperaturas como por la duración.
El mal tiempo azota ya hoy los estados federados en la parte oeste del país, como el Tirol, donde un deslizamiento de lodo arrastró anoche a un autobús público hasta dejarlo atrapado por las masas de tierra mojada y los escombros.
Los visitantes se refrescan entre nebulizadores de agua instalados cerca del Coliseo en Roma. EFE/MASSIMO PERCOSSI











