El juez ha desestimado el recurso interpuesto por Tomás Merina, el ganador de las elecciones del 17 de diciembre de 2024 en el Colegio de Médicos de Madrid (Icomem), en contra de la anulación de su candidatura por el propio colegio. El juez de la jurisdicción contenciosa ha considerado que Merina no ha podido acreditar que fuera un médico en activo al momento de celebrarse los comicios, que fue la razón por la que su candidatura quedó invalidada, después de haberse celebrado las votaciones. La Junta Directiva en funciones del Icomem, con Manuel Martínez Sellés a la cabeza, perdedor de aquellos comicios (quedó en tercer lugar), ha anunciado tras conocer la resolución que convocará nuevas elecciones “lo antes posible”, a las que este no se presentará nuevamente. Merina está estudiando presentar un recurso y adelanta que tampoco concurrirá como candidato en los próximos comicios para este órgano, el mayor de España con 52.000 médicos afiliados. Al tiempo de celebrarse las elecciones, Merina era director de la empresa Oncogenomics, una compañía dedicada a ofrecer soluciones genómicas en el campo de la oncología. El juez, del juzgado de lo contencioso número 18 de Madrid, ha considerado que Merina no ha demostrado que ese puesto consista en una labor médica, y no administrativa. De ese modo, consideraba que incumplía los estatutos, que obligan a los candidatos a desempeñar la profesión médica en activo. “El juez se ha mostrado impermeable a nuestros argumentos”, ha dicho Merina a EL PAÍS, que ha recordado que casi dos años después su rival, Martínez Sellés, continúa al frente del Colegio a pesar de haber perdido las elecciones. “No ha tenido en cuenta las consecuencias de la realidad del colegio, del mantenimiento de una junta ilegítima que está administrando el colegio de espaldas a la Asamblea de Compromisarios”. Merina ha subrayado que este órgano colegial, encargado de aprobar las decisiones de relevancia, no se reúne desde junio de 2024, a pesar de que los estatutos contemplan que se haga al menos dos veces al año. “La Asamblea de Compromisarios debería pronunciarse sobre esta situación irracional y sobre que la Junta Directiva lleve dos años de forma no prevista en los estatutos”, añade. Martínez Sellés y su candidatura, que han ocupado el cargo desde 2020, quedaron terceros en las últimas elecciones, pero se han mantenido en un período en funciones gracias al limbo legal de los estatutos, que no contemplan las vías para salir de una situación como esta.Merina ha enviado un mensaje a sus compañeros de candidatura informándoles de la resolución judicial. “Siento comunicaros que el juez ha desestimado nuestra demanda; reconoce que hay dudas legales y no indica qué debe hacerse ahora para la renovación de la Junta Directiva”, ha escrito, y ha reafirmado su confianza en que su equipo pueda volver a presentarse con otro candidato para la presidencia.El Icomem ha señalado en un comunicado que “la resolución judicial confirma que la decisión, adoptada a instancia de la candidatura del Dr. Martínez Sellés, fue conforme a los Estatutos que rigen la institución, confirmando su legalidad y el correcto funcionamiento del Colegio”. Además, asegura que la intención es “reactivar la Junta Electoral en cuanto sea firme la sentencia, de forma que se pueda realizar un proceso electoral lo antes posible”. “Fue precisamente el recurso contencioso-administrativo interpuesto por Tomás Merina el que impidió la convocatoria electoral a principios de 2025″, añade. Martínez Sellés ya había anunciado y ha confirmado ahora su intención de no presentarse a los próximos comicios.El equipo de Icomem Para Todos, la candidatura ganadora en 2024, que fue apoyada por el mayor sindicato médico madrileño, Amyts, se encuentra estudiando la sentencia para valorar la posibilidad de interponer un recurso de apelación antes del 22 de julio. Merina es un médico empresario de 69 años que ha gestionado durante tres décadas la clínica Fuensanta, en Ciudad Lineal, en el este de la capital. Abandonó esa tarea en 2021 cuando vendió la empresa al grupo Viamed. Luego, continuó su carrera en la empresa Oncogenomics. Ganó las elecciones con el 47% de los votos, una segunda candidatura logró el 27% y Martínez-Sellés, el 25%.La candidatura de Sellés interpuso una queja frente a la Comisión de Recursos del Icomem porque aseguraba que Merina no se encontraba en ejercicio de la profesión, pero la respuesta llegó una vez se habían celebrado los comicios, en enero de 2025. Merina se quedó a las puertas de su investidura, programada para finales de aquel mes, y luego fue al juzgado.En paralelo a este proceso, se investiga en la vía penal si Martínez-Sellés y los seis miembros de su equipo han prevaricado. Durante este año y medio, la Junta Directiva en funciones ha seguido tomando decisiones sin consultar a la Asamblea de Compromisarios. En enero de 2026, el juzgado de instrucción número 5 de Madrid admitió a trámite una denuncia de Merina, quien ha acusado a dicha Junta de “dilapidar” los fondos del colegio para llevar a cabo obras no autorizadas y con sobrecostes, como la reforma de la sede principal de la institución en la calle de Santa Isabel. La última auditoría de las cuentas del colegio, que analizó la gestión durante 2024, demostró que las arcas de la institución han bajado considerablemente hasta cifras no vistas los últimos años: comenzaron el año 2023 con 8,9 millones en la caja; 2024 con 4,2 millones de euros de fondo y en 2025 lo hicieron con 66.718 euros.