El final del mes de junio supone una realidad más allá de la entrada a la plena época estival del año. Y es que este 30 de junio es la fecha límite que la ciudadanía disponía para llevar a cabo la Declaración de la Renta. Es por ello que los preparativos deben haberse concluido durante los días previos para gestionar el trámite sin mayores complicaciones. En este sentido, son varias las alternativas para efectuar dicho movimiento, en el que la domiciliación del pago es una de las opciones más recurrentes para una buena parte de la población. Sin embargo, es preciso haber tenido en cuenta ciertos requisitos, tal y como advierten diversos asesores fiscales como Pitu Tax. TE PUEDE INTERESAR “Qué pasa si el 30 de junio no le pago a Hacienda. Si has presentado la Declaración de la Renta y has domiciliado el pago en uno o dos plazos, el primer pago se va a realizar el 30 de junio. Para que no haya problemas con la domiciliación, es muy importante que el 29 de junio por la noche haya saldo en la cuenta bancaria, porque el día 30 de madrugada es cuando Hacienda va a domiciliar el pago”, expone. Atender a nuestra cuenta bancaria En su publicación en TikTok, el usuario expone el método que emplean los organismos públicos para realizar el cobro de la Declaración de la Renta y cómo debe proceder el ciudadano ante su gestión. Y es que debemos atender a cualquier incidencia que pueda incrementar la cantidad que debemos pagar en cada caso. “Si no es así, habla con tu gestor o llama a Hacienda, porque el recargo de esto no es una tontería. Por ejemplo, en esta renta, el resultado a pagar es de 3.500 euros, de los cuales se van a pagar 2.100 euros este 30 de junio. Si al pasar la domiciliación no hay saldo en la cuenta, el recargo que se le va a aplicar va a ser del 20 % de la deuda total”, muestra el asesor fiscal con un caso práctico. Ante este escenario, lo más recomendable es asegurarse de que nuestra cuenta bancaria dispone del saldo suficiente para que la domiciliación se efectúe correctamente. Por otro lado, es conveniente verificar que el pago se ha ejecutado sin problemas, de manera que podamos ahorrarnos todo tipo de sorpresas inesperadas. El final del mes de junio supone una realidad más allá de la entrada a la plena época estival del año. Y es que este 30 de junio es la fecha límite que la ciudadanía disponía para llevar a cabo la Declaración de la Renta. Es por ello que los preparativos deben haberse concluido durante los días previos para gestionar el trámite sin mayores complicaciones.