Bruselas (EuroEFE).- Los teléfonos inteligentes son ahora más fáciles de reparar gracias a las nuevas normas europeas de ecodiseño y etiquetado energético, aunque el coste de las reparaciones sigue siendo un obstáculo para muchos consumidores, según un estudio publicado hoy por la Organización Europea de Consumidores (BEUC).

Esa plataforma sostiene que esas reglas «funcionan claramente» y pide extenderlas a aspiradoras, ordenadores, impresoras y bicicletas eléctricas, junto con medidas para abaratar las reparaciones.

BEUC realizó la comprobación de mercado junto a seis organizaciones nacionales de consumidores de Austria, Dinamarca, Francia, Eslovenia, España y Países Bajos, entre ellas la española OCU.

El análisis compara la reparabilidad de los teléfonos móviles con la de las aspiradoras de batería, un producto que todavía no está sujeto a obligaciones similares.

Según el estudio, los teléfonos inteligentes ofrecen mejor acceso tanto a piezas de repuesto como a instrucciones de reparación que las aspiradoras inalámbricas.