El objetivo era centrarse en las grandes plataformas asiáticas como Shein y Temu, preservando al mismo tiempo las empresas europeas y francesas, como Zara o Kiabi.
El Parlamento francés aprobó este lunes una ley para frenar el auge de la moda ultrarrápida, con las grandes plataformas asiáticas Shein y Temu en el punto de mira del gobierno por su costo ambiental y supuesta competencia desleal.
Cuando el sector textil representa cerca del 10% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, se acusa a algunas plataformas de inundar el mercado con productos de baja gama a precios ínfimos, generando montañas de residuos.
Más de dos años después de su presentación, el Senado adoptó definitivamente la ley que establece un sistema de penalizaciones dirigido a las empresas menos virtuosas y que busca, a su vez, preservar la industria textil francesa y europea.
“Tres plataformas están detrás de esta oleada (…): son Temu, Shein y AliExpress”, dijo la semana pasada el ministro de Comercio, Serge Papin, durante su adopción por la Asamblea Nacional (cámara baja).











