La naturaleza ha vuelto a ensañarse con Venezuela en medio de una crisis política y social crónica que parece no tener fin. Tras los devastadores terremotos gemelos de 7.1 y 7.5 grados en la escala de Richter que sacudieron al país a mitad de semana, la tierra sigue temblando con réplicas de gran magnitud que mantienen en vilo a la población de Caracas y la zona costera de La Guaira. En un escenario en el que el dolor se mezcla con la indignación, la ayuda no proviene de las instituciones locales, sino de los propios ciudadanos y de misiones de rescate internacionales que, en muchos casos, enfrentan trabas burocráticas impuestas por el oficialismo para poder ingresar. Para profundizar en las dimensiones sociopolíticas de esta catástrofe y entender el quiebre de la gestión pública frente a la emergencia en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), Walter Molina, politólogo venezolano, desmenuza en esta entrevista un concepto tan paradójico como alarmante: la coexistencia de un régimen dictatorial de control férreo junto a un "Estado técnicamente inexistente" que ha abandonado por completo a sus ciudadanos en el peor de los escenarios.

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