El mundo está plagado de silencio que ahoga el corazón y mata el alma. Un silencio arrasador que deja mil preguntas sueltas. Aunque el amor esté cerca esperando una palabra de cariño, compañía o comprensión; está a la deriva sin respuesta, carcomido por el silencio. Aunque se busque una respuesta de justicia en los corredores, el silencio sepultó toda esperanza ante la injusticia. Campea la corrupción.PublicidadAunque los niños mueran por desnutrición en comunas. El silencio de ciertas autoridades es cómplice de sus muertes. Se gasta más en megaeventos que en proyectos de ayuda social. Aunque el sicariato se volvió una rutina común, el silencio de estos funcionarios públicos le hace permisible su accionar. Y estos actúan de esta forma por haber nacido en familias carentes de valores. Aunque se siga contaminando la mente, el mar, los ríos, el aire. El silencio sigue ganando terreno porque nadie quiere escuchar. Lo malo ahora es visto como bueno. Vivimos en una sociedad de locos. PublicidadPublicidadEl silencio está lleno de miedo, angustia, sosiego, desesperanza que nos arrima a no creer en nosotros mismos. Vamos perdiendo el camino sin la presencia de Dios. Aunque la droga se pasee galante destruyendo la juventud, levantemos barreras para derribar su avance, denunciemos al portador. Levantémonos para resurgir como ave fénix. Gritemos con fuerza que queremos paz y no más muertes, que se regenere la justicia, que el amor se manifieste en cada acto hacia el prójimo. No más silencio, porque oscurece el mundo. El silencio va llevando a la sociedad a la deriva. (O)Evelio Partricio Reyes Tipán, Santa Elena
Silencio que mata
El mundo está plagado de silencio que ahoga el corazón y mata el alma. Un silencio arrasador que deja mil preguntas sueltas.










