Londres (EFE).- Andy Burnham, favorito para suceder a Keir Starmer como líder del Partido Laborista y primer ministro británico, propuso este lunes trasladar parte de las operaciones del Gobierno de Londres a Mánchester (norte de Inglaterra) para favorecer la descentralización del poder en el Reino Unido.
En su primer gran discurso tras anunciar la pasada semana su candidatura al liderazgo, el exalcalde de la ciudad norteña defendió un «número 10 del norte», en alusión a la residencia oficial del primer ministro británico en el 10 de Downing Street.
Si no surge ningún otro aspirante en el plazo de presentación de candidaturas, del 9 al 16 de julio, Burnham podría ser proclamado líder laborista el viernes 17 de julio y asumir la jefatura del Ejecutivo el lunes 20.
Starmer anunció su dimisión el pasado lunes, aunque permanecerá en funciones hasta que se confirme su sucesor, al perder la confianza de su grupo parlamentario tras los malos resultados obtenidos por el laborismo en las elecciones locales y regionales del 7 de mayo.
En su comparecencia en un museo de Mánchester, Burnham propuso acometer «el mayor proceso de reequilibrio de poder que ha visto el país», transfiriendo competencias y capacidad de recaudar impuestos a las autoridades locales, para que puedan «aumentar la productividad y contribuir al crecimiento».






