Buenos días,Si usted es una mujer o un hombre moderado, centrista, que le gustan los políticos que no sean ni muy de derechas, ni muy de izquierdas, que sean liberales, que adapten programas de la socialdemocracia y de la democracia cristiana, y que vea bien que sus líderes pacten con la oposición y moderen el consenso… Si usted es todas estas cosas, tenemos muy malas noticias que darle: estos políticos ya no se llevan.Lo que hoy imperan son los extremos. Y solo hace falta repasar las elecciones que se celebran hoy en todo el mundo donde imperan las confrontaciones entre la derecha extrema y la izquierda más radical. Lo hemos visto esta pasada semana en Colombia, donde en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, las alternativas eran entre el candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella -conocido como “El Tigre”- y el izquierdista Iván Cepeda. Ha sucedido también en Perú, donde la conservadora Keiko Fujimori se enfrentó a un rival izquierdista, Roberto Sánchez. En ambos casos, por muy poco margen de votos, se impusieron los candidatos de la derecha. Las posiciones más centradas quedaron superadas.En Chile, en diciembre pasado, el ultraderechista José Antonio Kast ganó claramente a la comunista Jeannette Jara. Ambos candidatos estaban en las antípodas ideológicas. Kast ha reivindicado la figura del dictador Augusto Pinochet y es la primera vez que un defensor acérrimo del régimen militar alcanza el poder tras la caída del presidente socialista Salvador Allende. En el caso de Jara, hay que destacar, no obstante, que pese a su militancia comunista, adoptó un perfil más pragmático en su campaña electoral para construir pactos con formaciones de izquierda progresista.Finalmente, en Brasil, se espera en octubre de este año otra batalla singular entre el actual presidente, el izquierdista Lula da Silva, y el ultra Flávio Bolsonaro, hijo del que fuera anterior líder del país. Será otro combate entre dos posiciones radicalmente distintas y con pocas posibilidades de alcanzar ningún tipo de acuerdos entre ellos.Pero no piensen que esto es un fenómeno únicamente de Sudamérica. Como explicaba esta pasada semana, Fèlix Riera en un artículo en La Vanguardia, comienza a debatirse en algunos cenáculos académicos franceses la posibilidad de que en una segunda vuelta en las presidenciales previstas para abril del 2027, los rivales sean Marine Le Pen o Jordan Bardella, de Reagrupamiento Nacional, frente a Jean-Luc Mélenchon, de La Francia Insumisa. No es ninguna barbaridad. La crisis de los partidos tradicionales franceses ha llevado a que los extremos acaben ocupando su tradicional espacio. Está claro que la formación de Le Pen será una de las favoritas a disputar la segunda vuelta. La única duda es si se podrá presentar su lideresa o, por la causa judicial que le persigue, tendrá que ceder su plaza a Bardella. Frente a la ultraderecha francesa, es posible que el radical Mélenchon se acabe llevando el gato al agua, ya que se aprovecha del mal momento de la izquierda más moderada. Sería una lucha sorprendente, pero bien posible.En Gran Bretaña, el favorito de las encuestas es Nigel Farage y su formación de ultraderecha, Reform UK. Después de haber liderado el referéndum para salir de la UE, y pese al fiasco que ha supuesto esta aventura, Farage no ha visto perder su popularidad. Se ha aprovechado de la crisis de los conservadores británicos, que han ido cambiando de primer ministro de forma continuada, y hoy ocupa el espacio que tradicionalmente tenían los tories. A su vez, en la izquierda ha aparecido una formación -Partido Verde de Inglaterra y Gales-, y especialmente su líder, Zack Polanski, que ha introducido el nuevo término de ecopopulismo, que supone luchar contra la crisis climática con medidas muy agresivas y radicales, que también han despertado un gran interés entre los electores. Polanski sorprende con un estilo de hacer política muy ágil e innovador que ha motivado que tenga un gran éxito en las redes sociales. Veremos si el laborismo, tras la caída de Keir Starmer, puede recuperar parte de su crédito y no verse superado por esta formación.El comentario anterior sobre las redes sociales no es baladí. Es muy posible que esta radicalización hacia los extremos sea provocada por los efectos de los diversos canales de internet que contribuyen con algunos bulos y falsedades a excitar más a la audiencia y animarlos a la polarización y la confrontación.Precisamente en España, donde el clima político está muy deteriorado, el PP y el PSOE parecen que han evitado las crisis que han sufrido otros partidos similares a los suyos en el mundo. Habría quien podría decir que si lo han logrado ha sido por radicalizar sus posturas y huir de posiciones más centradas. De hecho, Podemos estuvo a punto de llevarse por delante al PSOE hace una docena de años. Una encuesta de Metroscopia de noviembre de 2014 situaba a la formación de Pablo Iglesias con el 27,7% de los votos frente al 26,2% del PSOE y el 20,7% del PP. A su vez, Ciudadanos amenazó también al PP con superarlo en algunas encuestas en 2015. Hoy, el fenómeno más radical está representado por Vox que ha logrado mejorar sus resultados y se ha convertido en aliado indispensable para el PP en diversas comunidades autónomas.Y punto final. Este es mi boletín número cien. A lo largo de cien semanas he ido publicando este comentario acompañado de recomendaciones de artículos de interés de nuestro diario y otras actividades que hacemos en La Vanguardia. Pero les voy a contar un secreto: ha sido agotador. Escribir un artículo diario ya es una tarea compleja. He escrito la mayoría de las veces el billete del director en mi despacho, pero otras muchas veces mi actividad me ha llevado a escribirlo en estaciones de tren, aeropuertos, viajes del AVE, restaurantes y a veces en hoteles de fin de semana. En fin, que bastante tengo con el artículo diario y voy a dejar de escribir este boletín semanal. Llegar al número cien no ha sido fácil. Y agradezco a todos los que me hayan leído algún día. Me pueden seguir aguantando cada día en la página 2 de la edición de papel -salvo los lunes- y en la edición digital. Creo que ya es más que suficiente. Y eso sí, quiero destacar que es todo un privilegio poder tener este contacto con los lectores y a través de un medio tan influyente como éste.COMO CADA LUNES AQUÍ LES DEJO UNA SERIE DE REFERENCIAS PUBLICADAS ESTA SEMANA EN 'LA VANGUARDIA' QUE NO SE PUEDEN PERDERUn repaso al proceso de regularización de inmigrantes con la historia humana de algunos de sus protagonistas, por Joaquín Vera.Ramon Aymerich entrevista a Pavel Talankin, cineasta ruso autor del celebrado documental “Mr. Nobody contra Mr. Putin”La entrevista realizada a los tres supervivientes de Rolling Stones que sacan un nuevo álbum, el vigésimo quinto.Un reportaje del equipo de A Fondo sobre los emolumentos que cobran los expresidentes de Gobierno en España, tras el escándalo de José Luis Rodríguez Zapatero.Sobre la crisis política que vive España, varias miradas diferentes sobre el mismo problema. Artículos de Manel Pérez, Lola García, Manuel Castells y Josep Martí Blanch.Y una presentación de como es nuevo Vanguardia Dossier, que está dedicado al 250 aniversario de la creación de los Estados Unidos.Y ESTOS SON MIS ARTÍCULOS DE LA PASADA SEMANA:-Martes, 23 de junio: Tres golfos y Pedro Sánchez-Miércoles, 24 de junio: Una mancha difícil de tapar-Jueves, 25 de junio: Las dos Españas, otra vez- Viernes, 26 de junio: Sánchez no es Artur Mas-Sábado, 27 de junio: El peor negocio de Trump-Domingo, 28 de junio: Sánchez, Feijóo y CatalunyaDirector de La Vanguardia desde marzo de 2020. Ha trabajado como redactor en las secciones de Política, Sociedad y Ciudades de La Vanguardia, donde entró en 1992