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Reflexiones sobre el deber serNo puede haber paz y prosperidad en una sociedad que está alejada de la regla moral que dicta que “el que la hace la paga”.

La eficacia de un régimen de legalidad radica en la coercibilidad de la ley, es decir, en la voluntad de hacer cumplir sus mandatos y, en su caso, de castigar al infractor. Una ley vigente que no se aplica a los casos concretos es letra muerta, sin proyección ni fuerza, aunque sus supuestos normativos sean legítimos y justos; en dos platos, cuando se inobserva la ley, su vigencia oficial se torna irrelevante e intrascendente.

De suerte que para que una ley sea eficaz debe ser respetada y acatada; y, en caso esto no ocurra, quien incumple sus mandatos debe tener la inequívoca certeza de que le será impuesto el castigo correspondiente. Esto supone que ninguno debería de sustraerse de su imperio y que el infractor no se debe salir con la suya.