La ciberseguridad debe verse más allá de los tecnicismos y enfocarse en diseñar estrategias de seguridad, resiliencia y gestión de crisis. Esa es una de las premisas que sostiene Werner González, máster en Ciberseguridad y catedrático en la Universidad del Valle de Guatemala (UVG).
Entre su experiencia profesional destaca el liderazgo de equipos de respuesta a incidentes cibernéticos, así como el diseño de infraestructuras seguras y resilientes para sectores estratégicos. Uno de los casos más relevants en los que participó fue la respuesta al ciberataque que afectó a Costa Rica en 2022, considerado uno de los incidentes de mayor impacto registrados en la región.
¿Cuál es su diagnóstico ante los ataques cibernéticos que ocurrieron en diferentes instituciones del Estado entre abril y mayo pasados?
Los incidentes en instituciones públicas y entidades educativas —incluyendo afectaciones reportadas en sistemas de entidades como DIGECAM, el Ministerio de Trabajo, SAT, RENAP y algunas universidades públicas y privadas — evidencian una superficie digital vulnerable frente a amenazas globales avanzadas y altamente especializadas.
A esto se suma la exposición constante de otras instituciones estratégicas como el Ministerio de Finanzas, el TSE, el INE y el Ministerio de Salud, entre otros, que por la naturaleza de la información y los servicios que gestionan constituyen objetivos de alto valor y son blanco recurrente de actores de amenazas persistentes.








