28 de junio, 2026 - 06h30La irresoluble controversia entre el consumo de carne y la fabricada a partir de vegetales llegó a su clímax en España cuando la poderosa industria cárnica presentó una demanda en el juzgado mercantil n.° 12 contra Herna, una empresa catalana de carne vegetal, por supuestamente utilizar propaganda engañosa y desleal, al asimilarla a la elaborada con vegetales, que podría confundir al consumidor. Resulta que la Audiencia Provincial de Barcelona dictaminó en segunda instancia que no existía ninguna violación constitucional, desestimando los argumentos, determinó que la demandada hizo uso de la estricta libertad de expresión que ampara la Constitución española a sus ciudadanos para difundir el producto vegetal. Este juicio abrió un interesante espacio para conocer detalles de ambas posiciones, respaldadas por estudios científicos. Es interesante indicar que el tribunal “avala el uso de denominaciones como ‘burger’, ‘salchicha’ o ‘chorizo’ para productos vegetales, cuando su origen se comunique de forma clara”.Hace poco tiempo, en nuestro medio, se suscitó una interrogante similar, cuando la anterior administración municipal porteña instauró un programa de huertos urbanos, al que se acogieron varias comunidades, que cumplieron un excelente papel en la provisión de alimentos en la época de pandemia, en la que se revivió la antigua creencia de que las hortalizas no eran suficientes para suplir los requerimientos calóricos diarios, desconociéndose que hay vegetales con altos contenidos de proteínas, claro, no iguales que los cárnicos, pero lo suficiente como para poder reemplazarlos, desde luego, sin desconocer el valor nutritivo de la carne animal. El fallo comentado señaló, además, de allí su imparcialidad, que el decir de los propulsores de la carne vegetal es exagerado cuando señalan que “una hamburguesa de carne contamina más que un automotor”.Entre los alimentos vegetales muy comunes y populares en la Costa ecuatoriana se cuenta el gandul o fréjol de palo, especie que formaba parte del portafolio de huertos urbanos de Guayaquil, máxima expresión de la agricultura urbana, que exhibe un contenido proteínico entre 20 % y 25 %, es muy fácil de cultivar, con cosecha todo el año, pudiendo sembrarse como línea intercalada de maíz y otros plantíos comerciales, plan que impulsa la Federación de Maiceros, bajo la batuta del especialista Ing. César Herrera Santos, histórico dirigente clasista del país, con énfasis en la zona de Quevedo.Otro alimento hortícola rico en proteína, competidor del filete animal es el garbanzo, rico vegetal que manifiesta muchos atributos, como una capacidad proteínica similar al fréjol de palo, que debería ser fomentado por la empresa privada, ambos imperando en la extensa geografía ecuatoriana. En todo caso, para mejorar la capacidad nutritiva de nuestro pueblo, hay varias alternativas en los frutos secos ya indicados, sumando el maní, otra legumbre de elevado impacto nutritivo, originaria de nuestra tierra sudamericana, todas de menor costo que las carnes procesadas y magníficas estimulantes del buen comportamiento cardiaco, como señalan varias investigaciones universitarias. (O)