La aparición de la carne de búfalo como alternativa en el mercado argentino reabrió el debate sobre los cambios en los hábitos de consumo y el impacto que la situación económica tiene sobre la alimentación de los hogares.

En diálogo con Canal E, el economista Roberto Rojas sostuvo que el creciente interés por este producto no responde únicamente a sus características nutricionales, sino también a la fuerte caída del consumo de carne vacuna en el país.

El consumo de carne vacuna en niveles históricamente bajos

Rojas explicó que actualmente el consumo per cápita de carne vacuna se encuentra en uno de los registros más bajos de las últimas décadas. Según señaló, "estamos en niveles muy bajos históricos de consumo per cápita de carne vacuna, estamos en 47,5 kilos por habitante".

La cifra contrasta con los máximos históricos cercanos a los 70 kilos anuales por persona, reflejando una modificación significativa en las preferencias y posibilidades de consumo de los argentinos.