Al final, el fundador de Rage Against The Machine (RATM) Tom Morello no pudo desenfundar su afilada guitarra antifascista en el BBK Music Legends y la superbanda Beat tuvo que emplearse a fondo con su rock progresivo (y más) de los trabajos de King Crimson de los años 80 para llenar un hueco que, por momentos, llegó a parecer un auténtico agujero negro. Y junto con las contundentes guitarras de los suecos Graveyard lograron sostener el cartel de este sábado entre el rock progresivo de la etapa ochentera de King Crimson y los trallazos de rock pesado de la banda comandada desde Suecia por Nilsson y Larocca-Ramm.

Esta crónica del segundo y último día del Music Legends, con Tom Morello al mando, bien podía haberse titulado: “Cuidado Trump, Morello acecha con su ejército de rebeldes”. Pero no ha podido ser. La razón es de todos conocida: el BBK Legends Bilbao entró en la UCI el jueves a partir de las 16:21 cuando la Organización del festival remitió a los periodistas acreditados una nota en la que se anunciaba que Morello, el cabeza de cartel más esperado de la X edición, se caía definitivamente del cartel. La razón: la nueva hospitalización de su madre. El propio guitarrista envió un mensaje con esta leyenda: “Mi querida madre, Mary Morello, ha vuelto a ser ingresada en el hospital y regreso a casa para ayudar a cuidarla”.