Almudena Álvarez |

Palencia (EFE).- Convertir el movimiento de una mano, un brazo o un pequeño gesto corporal en música es el objetivo de SoundXR, un proyecto que utiliza realidad extendida e instrumentos musicales digitales para facilitar el aprendizaje musical de personas con discapacidad y abrir nuevas vías de rehabilitación neurológica.

La iniciativa, liderada por la musicóloga Elena Partesotti, combina música, neurociencia y tecnología para que niños con autismo, personas con graves limitaciones físicas o pacientes que han sufrido un ictus puedan crear música y estimular distintas áreas cerebrales a través de experiencias adaptadas a sus capacidades.

Como explica a EFE esta profesora del Departamento de Didáctica de la Expresión Musical, Plástica y Corporal de la Universidad de Valladolid en el campus de Palencia, el proyecto es el resultado de más de una década de investigación desarrollada entre España y Brasil.

Su origen se encuentra en las prácticas de musicoterapia realizadas por Partesotti durante su doctorado, cuando comprobó que muchas personas quedaban excluidas de la experiencia musical porque los instrumentos tradicionales exigen determinadas habilidades físicas o técnicas.