Opinión
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La antorchaEl presidente Lula ha sido actor y testigo del auge y del ocaso de los fracasados gobiernos socialistas de diferente signo en América Latina.
Fidel Castro Ruz, el gran estratega latinoamericano marxista-leninista, previendo la necesidad de articular a los dispersos partidos políticos de izquierda en sus diversas y variadas posiciones, a los movimientos guerrilleros de su misma ideología revolucionaria, a los sindicatos afines, a intelectuales diletantes, a miembros rebeldes de la teología de la liberación, entre otras corrientes socialistas de Latinoamérica, tras el colapso del comunismo en Europa, le propuso en 1990 a Luiz Inácio Lula da Silva, en ese momento, un carismático líder sindical, buen negociador y fundador del Partido de los Trabajadores del Brasil, crear conjuntamente lo que luego se dio en llamar el Foro de São Pablo, aludiendo a la importante ciudad brasileña en la que tomó vida esta iniciativa.
Este Foro, bajo la égida cubana, le permitió a Lula da Silva, perfilarse como un dirigente de proyección regional, que finalmente llega por la vía democrática, en el 2003, a ejercer por primera vez la presidencia del Brasil, la principal potencia económica latinoamericana, la de mayor población, área geográfica y que cuenta en Sudamérica con 10 países vecinos, un caso único en la región.














