España se ganó la madrugada pasada el pase a los dieciseisavos de final como primera de grupo en un crudo encuentro contra Uruguay (0-1) que dejó a la vista todo lo que le falta para acercarse al juego de la deslumbrante selección que se llevó la Eurocopa en 2024. También las dudas crecientes por el estado físico de varios jugadores fundamentales. La Roja jugará el jueves 2 de julio en Los Ángeles contra Austria o Argelia (21.00, La1 y Dazn) después de sobreponerse a un choque pendenciero que terminó muy cerca de la trifulca colectiva, con escarceos incluso en las gradas.UruguayURU 0 Agustín Canobbio 94'EspañaESP 1 Álex Baena 41'FinalSuperó el trance en gran parte porque Fernando Muslera cometió su tercer error grave del Mundial en el único tiro a puerta del equipo de Luis de la Fuente. Además de la distancia que los separa de su versión en Alemania hace dos veranos, el duelo afloró una demostración de carácter de la Roja, suficiente para no vencerse con el insistente zarandeo de los uruguayos y para extraer una alegría de una función con poco fútbol para celebrar.“Estoy orgulloso de mis jugadores por un partido en el que nos han llevado al límite en la exigencia física, con dureza extrema, y hemos sabido estar a la altura de las circunstancias”, dijo De la Fuente. “Cada día me sorprenden. Me sorprenden hoy, por ejemplo, en un partido que en lo futbolístico está en las antípodas de lo que nosotros practicamos”. Como explicó Baena, goleador y MVP, los futbolistas habían comprendido el registro requerido: “Hoy era un partido para competir; no para lucirse en el juego”.Resultó el encuentro más pobre en ataque de España en la fase de grupos. Contra Cabo Verde, pese al 0-0 generaron ocasiones por valor de 2,29 goles esperados (xG) según el modelo de Opta, y de 2,85 contra Arabia Saudí (4-0). Sin embargo, la selección adiestrada por Marcelo Bielsa los dejó en 0,86 xG.Hay algo en la elaboración del fútbol de la selección española que no termina de carburar. Rodri sigue ocupando el centro de las maniobras, con el mayor número de intervenciones en todos los partidos. Pero aún no ha recobrado la finura, la ligereza y la autoridad con la que se manejaba antes de la lesión de cruzado. Pedri trata de contribuir a la organización muy cerca de él, pero no han conseguido sacar el juego del registro viscoso que ha mostrado la mayor parte del tiempo.Ahí localizó De la Fuente después de superar a Uruguay el punto esencial en el que necesitan mejorar: “En la fluidez de juego. En la velocidad de balón todavía estamos en esa fase de mejorar. Tuvimos media hora fantástica el día de Arabia Saudí”, recordó, en referencia al tramo antes de la primera pausa en el que abrasaron al rival con un 3-0 fulgurante. Apenas 30 minutos de los casi 300 que han jugado ya en el Mundial.“Hoy [por el partido contra Uruguay] era muy difícil enlazar tres o cuatro pases. Y en eso tenemos que aplicarnos, en que el balón corra mucho a la velocidad a la que estamos acostumbrados a desplazarlo, para generar situaciones de desequilibrio en diferentes zonas del campo”. Sin esa fluidez, el juego de España resulta previsible y pierde la ventaja que le otorga la destreza de su centro del campo cuando sus futbolistas se encuentran afinados. Bielsa lo había descrito el día antes como “exquisito”, muy distinto del suyo. “No representa mi estilo, porque es un fútbol mucho más bonito que el que yo he logrado conseguir con mi equipo”.Sin embargo, no se trata solo del efecto estético de la precisión a gran velocidad. La clave está en lo que pretende conseguir y que efectivamente logra cuando la ejecución alcanza la altura de las intenciones. Las recordó De la Fuente en Guadalajara: “Generar más desequilibrios sobre todo en las zonas más débiles del rival, que suelen ser por las bandas”.Justo las bandas fueron el ingrediente que permitió al equipo de De la Fuente dar el formidable salto de la decepción del Mundial de Qatar al éxtasis de la Eurocopa de Alemania. Las piezas del centro del campo, su pericia, siempre han estado ahí, pero requerían el complemento de la amenaza por fuera, el vértigo de Nico Williams y Lamine Yamal. Pero esa parte del engranaje tampoco funciona como antes.Vuelta progresivaLos dos extremos se unieron el 30 de mayo a la concentración en el tramo final de la recuperación de sendas lesiones musculares. Los servicios médicos confiaban en tenerlos listos ya para el primer partido, el 15 de junio contra Cabo Verde. Y sí: ahí comenzaron a asomar en el césped, en un proceso de regreso progresivo. El azulgrana, el más adelantado en su programa, disputó aquel día 24 minutos, que subieron a 50 contra Arabia Saudí y alcanzaron los 83 ante Uruguay.Nico comenzó con ocho, siguió con 37 y contra Uruguay se limitó a 20, y además se fue tocado. De la Fuente aludió a unas molestias indeterminadas que en el mejor de los casos apuntan a retrasar el momento en que recupere la chispa que el propio jugador del Athletic echa de menos. La unidad de la que depende el asalto por las bandas es la más menguada. Incluye también a Víctor Muñoz, recién contratado por el Liverpool, otro futbolista que se unió al grupo cuando aún se recuperaba de problemas musculares. No completó una sola sesión regular en toda la fase de grupos. Además, el partido contra Uruguay dejó fuera de juego a Yeremy Pino, el cuarto extremo en problemas.Pese al panorama de carencia de brillo y fluidez, el equipo no se ha desmoronado. Lo han sostenido el oficio callejero que demostró ante Uruguay y la seguridad atrás. “En la parte defensiva creo que estamos muy fuertes. Estamos muy enteros”, dijo De la Fuente. España, que ha terminado la fase de grupos con la portería a cero por primera vez en un Mundial, apenas concede nada. Las ocasiones de los rivales en los tres partidos solo suman 0,64 xG (0,30 Cabo Verde, 0,14 Arabia Saudí y 0,20 Uruguay). Un punto sobre el que construir todo lo que aún falta por afinar.