Se coló Dinamarca a última hora, pasó lo de Grecia en su Eurocopa, está el Leicester dejando a todos con un palmo de narices y ahora, a su lado, se puede situar a Cabo Verde, el último en demostrar que no se puede dar nada por sentado, el último en desafiar a la lógica. Los Tiburones Azules aún no han ganado ni el título –de hecho, ni siquiera se han impuesto en un partido– pero ya son uno de los grandes vencedores con su pase a dieciseisavos.Su premio: enfrentarse a Argentina y Leo Messi. Algo que era impensable el 11 de junio.Hasta la inteligencia artificial ha sido derrotada por la hazaña de Cabo Verde. Según los pronósticos de la IA antes de arrancar el Mundial, la selección del archipiélago africano solo tenía un 1% de avanzar a la siguiente fase. Lo tenía todo para ser zarandeada: debutante, pequeña en superficie, modesta en su fútbol, sin estrellas y en un grupo con dos campeonas del mundo y la opulenta Arabia Saudí. Y sin embargo ahí sigue, dando guerra, mientras otros ya han hecho las maletas.La IA le daba un 1% de posibilidades pero ha pasado como segundo de grupo sin perder ningún partido“Uno por ciento, uno por ciento”, cantaban en el vestuario los jugadores de Bubista dando vueltas alrededor de un móvil, burlándose de los ordenadores.Cabo Verde, con 4.000 km cuadrados y medio millón de habitantes, ha dado la campanada y no lo ha hecho como una de las mejores terceras de grupo, sino como segunda clasificada. “El fútbol pertenece a todo el mundo, no solo a los países más ricos, es para los países pobres también”, declaró el seleccionador, Bubista, que dio la rueda de prensa en Houston envuelto en una bandera del país.De un plumazo, su combinado ha desmentido varias leyes no escritas del fútbol. Viejas creencias y lugares comunes que ya no se aplican hoy en día. “Somos un país pequeño pero luchamos por lo que queremos conseguir. Para nosotros, nada es imposible”, arenga Bubista, que ya eliminó a Camerún en la fase de clasificación.Para defender no hay que emplearse duro: es el equipo que menos faltas ha hecho en toda la primera fase con 15Todo lo ha logrado sin necesidad de ganar, punto a punto: tres igualadas. El empate infinito. No pasaba desde que Chile se metió en Francia’98.Solo ha recibido dos goles y apenas ha ido 16 minutos por detrás en el marcador. Con el portero Vozinha, de 40 años y que jugaba en la Segunda portuguesa y acababa contrato, como héroe. Y sin que su único futbolista que milita en las cinco grandes Ligas (Logan Costa, defensa del Villarreal) haya podido disputar un minuto.Se dice que para defender bien hay que hacer faltas y emplearse duro. Cabo Verde lo desmiente también. Solo ha hecho 15: una contra España, cuatro contra Uruguay, diez contra Arabia Saudí. Eso sí, no se les puede negar que son físicos y ganadores de duelos pese a que seis de sus convocados tienen más de 34 años.“El fútbol no pertenece solo a los países más ricos, es para los países pobres también”, resume BubistaLo mejor es que están muy conjuntados. El portero Vozinha, los defensas Pico Lopes, Diney, los medios Monteiro y Lenini y el delantero Ryan Mendes forman la columna vertebral y han sido titulares en los tres encuentros.“El trabajo da dignidad a una persona. Les dijimos que tenían que trabajar duro y confiar porque la recompensa llegaría”, añadió Bubista. Y no hay mayor privilegio que enfrentarse a Leo Messi. ¿Quién se atreve a dar algo por sentado con Cabo Verde?Periodista que cubre la información de Deportes en La Vanguardia desde 2006. Vibra con el fútbol y el ciclismo. Asiduo del Camp Nou, de Castalia y de los puertos del Tour
Ya nadie bromea con Cabo Verde
La modesta selección africana da la gran campanada y se cita con Argentina en dieciseisavos











