¡La esperanza es del tamaño del mar! reza el himno de Cabo Verde, que este viernes hizo historia al empatar 0-0 con Arabia Saudita y clasificar a dieciseisavos de final en el primer Mundial de su historia, con tres empates, y deberá enfrentarse con la campeona Argentina.Cabo Verde demostró que, pese a ser un país pequeño territorialmente, tiene un orgullo enorme. El archipiélago de menos de 600 mil habitantes ha pasado a la historia como la nación más pequeña en clasificar a la fase final de una Copa del Mundo. Pero no solo eso, sino que lo hizo invicto y en su debut en la justa.Este viernes 26 de junio, la escuadra caboverdiana llegaba a la última fecha del Grupo H como la "Cenicienta" del torneo, tras haberle sacado empates a dos potencias históricas como España y Uruguay. Su rival en turno era Arabia Saudita y los africanos dependían de sí mismos para avanzar de ronda.El comienzo del encuentro estuvo lleno de intensidad, con ambos cuadros buscando hacer daño a través de la velocidad. Sin embargo, el nerviosismo y la falta de precisión en la última zona se hicieron notar con las escasas llegadas de peligro al arco. Tuvieron que pasar 22 minutos para que Willy Semedo finalmente lograra el primer disparo a puerta, que fue contenido con seguridad por Mohammed Al-Owais.Esto motivó a los africanos, quienes, sin ser abrumadores, empezaron a llevar el juego al terreno rival, destacando otro disparo de larga distancia de Semedo que se fue a un costado del poste. Por su parte, los saudíes sufrieron la baja sensible de su defensor Hassan Al-Tambakti, quien no pudo continuar en el partido debido a una lesión. Aun así, el conjunto árabe tuvo la última aproximación de la primera mitad mediante un cabezazo de Mohamed Kanno que terminó directamente en las manos de Vozinha.La segunda parte continuó bajo una tónica similar. Cabo Verde mantenía la iniciativa, pero no lograba plasmarla en jugadas de verdadero peligro. Los arcos no tenían actividad, salvo por una combinación colectiva en la que, tras una diagonal, Jamiro Monteiro disparó suave a las manos del portero, y un intento lejano de Kevin Pina que pasó cerca del ángulo.Fue hasta después de la segunda pausa de hidratación que llegaron las mayores emociones del cotejo. Arabia Saudita, entendiendo que necesitaba obligatoriamente marcar para seguir con vida en el torneo, por fin se animó a ir al frente, con poco éxito. Por su parte, los Tiburones Azules recurrieron a la fórmula que mejor les funcionó a lo largo del certamen: el contragolpe.Fue precisamente por esta vía que los isleños empezaron a hilar las jugadas más claras de todo el encuentro. Primero, con una descolgada al minuto 75 que dejó a Laros Duarte en un mano a mano, pero el arquero árabe se hizo gigante para salvar su meta. Posteriormente, ya en el tiempo de compensación, volvieron a armar una serie de pases verticales para terminar con una diagonal que llegó a los pies de Nuno da Costa, quien disparó cruzado y se quedó a centímetros de marcar en lo que fue la última jugada del partido.Aun así, pese al 0-0 definitivo, Cabo Verde logró sumar tres puntos y con ello asegurar de manera matemática su boleto a los dieciseisavos de final. El pitazo final desató la emoción en la cancha, con los futbolistas caboverdianos fundiéndose en abrazos. Pero también hubo felicidad en las gradas, donde se encontraba la madre del arquero Vozinha, presenciando las acciones y festejando entre lágrimas el logro más importante en la carrera de su hijo.
Cabo Verde sorprende al mundo y se cita con Argentina en dieciseisavos de final
Cabo Verde hizo historia al clasificar a los dieciseisavos de final en su primer Mundial. El país avanzó invicto y ahora enfrentará a la albiceleste.











