Increíble. Impresionante. Inmenso. Legendario. Cabo Verde consumó su milagro y en su primera participación mundialista ha alcanzado los diecisesivavos de final. El premio, ser el rival en los cruces de la Argentina de Messi. Ahí es nada. Lo que empezó siendo una sorpresa total, como fue el empate a cero contra España con un portero Vozinha estelar, prosiguió con una igualada notable contra Uruguay. Eso le daba números de poder lograr la clasificación y el empate sin goles ante Arabia Saudí lo confirmó. La euforia total de los futbolistas de Cabo Verde tras el partido está más que justificada. Se trata de un país de apenas medio millón de habitantes.

Un país de apenas medio millón de habitantes estará en dieciseisavosDemostró madurez Cabo Verde, que interpretó el partido con inteligencia, sin apresurar ni forzar jugadas, defendiendo con orden y esperando el momento para atacar. Sabía que su encuentro se jugaba en dos campos. En Houston, contra Arabia Saudí, pero también con un aliado en Guadalajara, pues una victoria de España contra Uruguay le permitiría avanzar incluso con un empate, como así fue. Arabia Saudí no tenía ese comodín. Estaba obligada a vencer a Cabo Verde para tener opciones de pase de ronda, y el partido del NRG Stadium se desarrolló en un ambiente dividido entre el fútbol y la espera.