Los adultos mayores suelen experimentar menos emociones negativas en su vida cotidiana (Foto: Radionotas) Entre las investigaciones sobre el envejecimiento no sostienen que las personas nacidas entre 1945 y 1965 sean invulnerables o sobresalgan en todos los aspectos. En cambio, la evidencia científica muestra de forma reiterada que los adultos mayores suelen experimentar menos emociones negativas en su vida cotidiana, poseen una mayor capacidad para regular sus estados emocionales y orientan sus relaciones y objetivos hacia aquello que consideran realmente importante. Este comportamiento se le conoce como la teoría de la selectividad socioemocional, desarrollada por Laura Carstensen y otros especialistas en psicología. Según este enfoque, cuando las personas perciben que el tiempo disponible es más limitado, modifican sus prioridades: dejan de centrarse tanto en la búsqueda de nuevas experiencias o en ampliar su círculo social y pasan a valorar con mayor intensidad los vínculos significativos, las experiencias gratificantes y la reducción de conflictos innecesarios.