Algo no carbura en España, incapaz de enlazar un buen rato de fútbol en este Mundial. Un sorteo amable y una superioridad técnica indiscutible le han conducido a dieciseisavos de final como primera de grupo tras una discreta victoria ante Uruguay, pero las sensaciones siguen sin ser buenas. El regalo de Muslera, calamitoso, fue lo único que pudieron celebrar los aficionados españoles en Guadalajara, amplia mayoría. Austria o Argelia esperarán a la roja en Los Ángeles, donde a buen seguro necesitará una versión muy mejorada para seguir soñando con la segunda estrella, más lejana que nunca ahora mismo.Salvo los primeros cuarenta y cinco minutos ante Arabia, España no carbura en este Mundial. La goleada ante los saudís parecía situar a los de De la Fuente en la rampa de lanzamiento para saltar a la velocidad supersónica que les condujo a ganar la Eurocopa. Pero la realidad en la cita de Estados Unidos, Canadá y, ahora, México, es bien distinta. No se le reconoce al combinado nacional, lento y previsible, que se aparta de la brillantez como un Gremlin del agua.Bielsa no titubeó y cambió a Muslera al descanso tras su error en el 0-1La selección saltó al césped del precioso estadio Akron de Guadalajara sin tener el pasaporte a dieciseisavos en el bolsillo. Quizás se le podía dar por clasificada, pero faltaba que las matemáticas acabarán de confirmarlo. Pero ni siquiera así, con una clasificación para la siguiente fase de un Mundial en juego, se vio a un equipo ambicioso y con ganas de demostrar el favoritismo que todo el mundo le regalaba y del que han presumido incluso desde dentro del vestuario.Ni un rival como Uruguay, casi desahuciado, con el vestuario en guerra con Bielsa, propicio para subir la moral de la tropa y coger impulso, ayudó en la misión. España jugaba lento, con un centro del campo que saltaba a la vista que no carburaba. Se intentaba multiplicar Pedri pero no encontraba socios, sentado en el banquillo Dani Olmo por decisión sorprendente del técnico, mucha menos química con el canario ofrecía Merino. Rodri tampoco es el que era y no le imprimía la velocidad adecuada a la pelota. La roja dominaba pero es como si no pasara nada en el partido. Era una falsa verdad.Lamine Yamal tampoco entraba demasiado en juego, acompañado por una sombra llamada Sanabria que se ganó a pulso el sueldo. La pausa de hidratación podría haber actuado como un tiempo muerto, un toque de atención de De la Fuente a los suyos para que se conectaran. Pero sucedió lo contrario. Catapultada por Betancur y Valverde, ayudada por cierta desidia del rival, con Bielsa sentado en una nevera en la banda, Uruguay dio un paso adelante y le dio varios sustos a Unai Simón. Una pérdida de Rodri que casi aprovecha Valverde, una llegada de Darwin Núñez, un disparo de Bentancur. No es que nada fuera clarísimo pero los uruguayos sumaban puntos por si los jueces tenían que decidir.Con lo que nadie contaba era con la participación estelar de Muslera, ya señalado desde su cantada ante Arabia Saudí, cuya titularidad ha llenado muchos debates en el país de las cuatro estrellas. Pero Marcos Llorente cazó un balón suelto en la banda, lo puso en el corazón del área y Baena fue capaz de deshacerse de dos defensas con un buen movimiento de cintura y disparó con las fuerzas que le quedaban. La pelota botó delante del portero uruguayo, cuyo escorzo dolió solo verlo, mientras la pelota entraba mansamente en la red. España se iba a vestuarios por delante por obra divina o, mejor dicho, por un portero demasiado terrenal para un Mundial, que ni siquiera salió en la segunda parte. Implacable Bielsa.El tránsito por vestuarios nada alteró, más bien acrecentó la sensación de desasosiego ante lo que estaba sucediendo en el verde, bien poco. Uruguay estaba a un gol de pasar y pareció intentarlo un poco más, aunque lo hizo sin Valverde en el campo, sustituido por Bielsa en claro castigo por su rebelión. La entrada de Olmo dinamizó un tanto el ataque español, aunque desaprovechó la mejor jugada de Lamine antes de irse al banquillo.El drama de la eliminación empezaba a apoderarse de Uruguay, reflejado en los nervios de Bielsa, pero no le alcanzaba el juego y a España le quedaban muchos espacios que no acertaba a aprovechar. Tras una gran maniobra en la frontal, Ferran Torres no acertó a sentenciar, y el larguero, como ante Arabia, repelió su disparo. Fue casi lo último que sucedería sobre el verde antes de que consumara una noche que nadie recordará. Tampoco Cannobio, que vio la roja por una fea entrada a Cubarsí ya en el añadido. Se consumó la eliminación de Uruguay. España sigue viva, pero hay algo que no funciona.Ficha técnica0 - Uruguay: Muslera (Sergio Rochet, m.46); Varela, Cáceres, Mathías Olivera, Juan Sanabria (Brian Rodríguez, m.70); Ugarte (De la Cruz, m.45), Valverde (Fede Viñas, m.56), Bentancur; Canobbio, Darwin Núñez y Maximiliano Araújo.Seleccionador: Marcelo Bielsa (ARG).1 - España: Unai Simón; Marcos Llorente, Cubarsí, Laporte, Cucurella; Rodri, Pedri (Fabián, m.60), Mikel Merino (Dani Olmo, m.60); Lamine Yamal (Nico Williams, m.76), Oyarzabal (Ferran Torres, m.76) y Baena (Yeremy Pino, m.66).Seleccionador: Luis de la Fuente (ESP).Goles: 0-1: Baena, m.42.Árbitro: Ismail Elfath (EE. UU.). Amonestó a Juan Sanabria (m.53), Varela (m.58), De la Cruz (m.93) y expulsó a Canobbio (m.95) por parte de Uruguay. En España, sacó cartulina amarilla a Baena (m.47)Incidencias: Partido de la tercera jornada del grupo H del Mundial 2026 disputado en el estadio de Guadalajara ante 45065 espectadores. Previo al inicio del partido, se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas de los terremotos.Nací en Barcelona en 1975 y he desarrollado toda mi carrera en el ámbito deportivo. Aprendí en Mundo Deportivo, me asenté en La Razón, el ABC me devolvió al periodismo y La Vanguardia, donde trabajo desde 2015, me dio la oportunidad de crecer.
Muslera le regala la victoria y el primer puesto a una discreta España
Baena firmó el único gol de un partido para el olvido, que consumó la eliminación de los de Bielsa










