La consellera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, lidera uno de los Departamentos del Govern con más carpetas abiertas: reforma de la financiación, ampliación de la Agencia Tributaria de Cataluña, renovación de los presupuestos... La política defiende la agenda económica del Ejecutivo catalán y subraya las medidas para potenciar nuevos sectores productivos ligados al conocimiento y el talento.Cataluña ha crecido durante los últimos 20 años, pero voces como la del Informe Fènix alertan de que parte de este crecimiento se concentra en sectores de poco valor añadido. ¿Qué puede implicar esto para las próximas décadas?

En los últimos 20 años, la economía catalana ha crecido y sigue creciendo por encima de la media de países de nuestro entorno. El año pasado, Cataluña creció al 2,7% y superó por primera vez los 300.000 millones de euros de PIB. Este año las previsiones también son buenas pese a las guerras, sobre todo la de Oriente Medio, que evidentemente afectan a nuestra economía. Si tuviera que dar un dato que rebatiera un poco este crecimiento, hablaría del PIB per cápita, que en los últimos 20 años solo ha crecido un 0,6%. Tenemos algunos problemas de productividad en nuestra economía. La productividad va ligada a muchísimas cosas, pero podríamos hablar de la dimensión empresarial y la capacidad de innovación de nuestras compañías. Sectores tradicionales como la hostelería y el turismo son sectores a los cuales les cuesta mucho más innovar. Además, representan bastante a nuestra economía, el turismo es el 12% del PIB, lo cual significa que lastran el crecimiento per cápita. Otros sectores como la industria son mucho más robustos y destinan más inversión a innovación. Por tanto, nuestra economía crece y lo hace con cifras muy relevantes, pero el PIB per cápita no crece a la misma velocidad.