Dos han sido las grandes noticias de esta semana: una sentencia y el calor. Pero la atención que se les ha prestado es muy distinta.Sobre la sentencia, además de información, hay infinitos debates. ¿Es desproporcionada la pena? ¿Por qué el Supremo ha dejado que Aldama se vaya de rositas? ¿Se benefició Sánchez de la trama corrupta? ¿Es indecente que siga en el cargo? ¿Debería convocar elecciones?... De presidentes del gobierno, en activo o retirados, a lectoras de a pie, aquí todo el mundo opina. Un artículo cualquiera sobre el tema, por ejemplo: “Aldama, una confesión para evitar la cárcel disfrazada de whistleblowing ” (La Vanguardia, 24/VI/2026) acumula en pocas horas 266 comentarios. Luis Tejido / EfeMientras tanto, hace 43 grados en Bilbao. ¿Y qué dice la prensa? La prensa dice que hace 43 grados en Bilbao.Datos. Eso es lo que nos dan los medios de comunicación sobre la ola de calor. En un solo día, el Servicio de Emergencias vasco atendió a 44 personas, de entre 10 y 90 años, de las que 24 requirieron traslado en ambulancia. Catorce comunidades en alerta roja; 157 ahogados en lo que va de año. La segunda primavera más calurosa desde que se inició la serie en 1961, solo por detrás de la del 2023… Entre dato y dato, entrevistas con gente de la calle: viejos y jóvenes, altas y bajos, rubios, morenas, pelirrojos, nacionales o extranjeras, que nos dicen… que hace mucho calor.¿Y la política? En las cámaras que encarnan la soberanía nacional, el ámbito donde, ante los problemas, se pueden tomar decisiones, ¿de qué se habla?... De Ábalos, de Koldo, de Aldama. Del chófer de Bárcenas, la esposa de Sánchez, el novio de Ayuso.La política y el periodismo parecen haberse conjurado para hacernos creer que, ante la ola de calor, no hay nada que hacer, ni siquiera opinarDel calor, ni una palabra. ¿Es que a nadie le importa? Lo parece, a juzgar por las opiniones que encuentro, por ejemplo, bajo la noticia “Los golpes de calor dejan ya dos víctimas mortales en España, tras la muerte de un hombre de 68 años en Almería” ( La Vanguardia, 23/VI/2026). Número de comentarios: tres.Pero es que la política y el periodismo parecen haberse conjurado para hacernos creer que, ante la ola de calor, no hay nada que hacer, ni siquiera opinar. Beber mucha agua y ponerse a la sombra, pero nada de pensar sobre el cambio climático, analizar el consumo de energías fósiles, exigir políticas medioambientales o debatir ampliaciones de aeropuertos…Por mi parte, entre vaso y vaso de agua, no dejo de pensar en una frase oída no sé dónde: “Bienvenido al verano más fresco de tu vida”.
Hace calor, por Laura Freixas
Dos han sido las grandes noticias de esta semana: una sentencia y el calor. Pero la atención que se les ha prestado es muy distinta. Sobre la sentencia, además de información, hay infinitos debates. ¿Es desproporcionada la pena? ¿Por qué el Supremo ha dejado que Aldama se vaya...












