La campaña forestal ha comenzado con un nuevo frente abierto más allá de los incendios. Una parte de la plantilla de los Bombers de la Generalitat ha decidido incrementar las medidas de presión ante lo que considera un "largo historial de incumplimientos, carencias materiales y una negociación encallada con el Departament d'Interior". La protesta llega en un momento delicado, con un riesgo de incendio muy alto casi en toda Catalunya por las altas temperaturas.PublicidadEl conflicto se ha ido gestando en los últimos meses, pero tomó fuerza después de la movilización del pasado 18 de junio, cuando decenas de efectivos salieron a la calle para reclamar más recursos. Entre las principales reivindicaciones está la de mejorar la gestión de los contaminantes y agentes tóxicos derivados de los servicios, avances en la carrera profesional y más garantías en materia de seguridad operativa.A raíz de aquella protesta, cuatro organizaciones sindicales —Intersindical, CATAC, CCOO y CSIF — han hecho un llamamiento a dejar de cubrir de manera voluntaria las activaciones extraordinarias conocidas como M0 y M1, servicios que los bomberos asumen fuera de su jornada habitual para reforzar los parques cuando hay falta de personal o ante un aumento del riesgo de incendio. A partir del 1 de julio, la previsión de los sindicatos convocantes es ampliar estas medidas y limitar cualquier actividad extraordinaria que no sea legalmente obligatoria.Los representantes sindicales insisten, sin embargo, que la protesta no implica dejar de prestar el servicio público. "Las activaciones vinculadas directamente a las emergencias se continuarán atendiendo", aseguran en un comunicado conjunto. "Los bomberos somos servidores públicos y no nos negaremos nunca a acudir a un servicio o a dejar desprotegido nuestro país, pero la nefasta gestión de nuestros jefes políticos y técnicos nos hace tener que dar un golpe sobre la mesa y decir basta", aseguran.Conflicto sindicalUGT, uno de los principales sindicatos del cuerpo, no se ha sumado a la protesta. A pesar de compartir "la indignación, el malestar y el cansancio" de la plantilla, el sindicato alerta en un comunicado que "bloquear los llamamientos extraordinarios en momentos de máximo riesgo operativo no es la solución y pone en peligro la ciudadanía y la vida y la integridad física de los bomberos que sí estarán de guardia cubriendo los parques bajo mínimos".PublicidadSu secretario general, Antonio del Río, afirma en declaraciones a Públic que "comparten y amplían sus reivindicaciones", pero considera que cualquier presión hacia la Administración "debe llevarse a cabo desde la unidad, la organización colectiva y el respeto absoluto a la seguridad de todos". Defiende que el departamento ha iniciado un proceso de modernización y que buena parte de las mejoras ya están en marcha. "La conselleria está invirtiendo, se está haciendo un esfuerzo importante", asegura, recordando que la reposición de los nuevos equipos de protección está prevista para finales de año.Desgaste acumuladoSegún explica en declaraciones a Públic el delegado de Bomberos de la Intersindical-CSC, Roger Juan, el conflicto no nace de un hecho puntual, sino de varios años de "promesas incumplidas". Juan sostiene que la plantilla ha perdido la confianza en el Departament d'Interior "tras los incumplimientos de los acuerdos 2023-2026".Este malestar coincide con la negociación de los nuevos acuerdos laborales que deberían entrar en vigor en enero del 2027. Según los sindicatos, el Departament d'Interior planteó aplazar las conversaciones tras la campaña forestal, una propuesta que rechazan porque "será inviable que entren en funcionamiento en enero del año que viene", lamenta Juan.PublicidadPor este motivo, los sindicatos convocantes han presentado un memorando con una serie de compromisos "mínimos" que reclaman que firmen la dirección general, la subdirección y el departamento antes de abrir la negociación formal. "Si cumplen estos mínimos, daremos un paso atrás", asegura Juan. Entre otros, piden mejorar la protección frente a los contaminantes generados durante los incendios urbanos, industriales y forestales; el reconocimiento de la nocturnidad y de la exposición a agentes cancerígenos o aplicaciones de la prevención de riesgos.Entre las reivindicaciones históricas del colectivo figura también la carrera profesional: "Llevamos seis años o más negociando la carrera profesional y aún no se ha podido cerrar", explica Joan Biescas, coordinador de la Agrupació de Bombers de la Generalitat de CCOO, que comparten el diagnóstico y asegura que la protesta pretende evidenciar hasta qué punto el funcionamiento ordinario del cuerpo depende de la disponibilidad de los propios bomberos.Las carencias del día a díaMás allá de las reivindicaciones laborales, los sindicatos denuncian problemas cotidianos que, aseguran, dificultan el trabajo en los parques. Juan denuncia la falta de reposición de los equipos de protección individual (EPI), la ropa de intervención y otros materiales imprescindibles para trabajar con garantías.Asimismo, denuncia que la falta de material ha llegado a situaciones tan básicas como no disponer de detergente para lavar los equipos de protección contaminados tras las intervenciones. Según explica, algunos bomberos han acabado comprándolo de su bolsillo, mientras que otros no pueden lavar la ropa. "Si tengo la ropa sucia y no tengo jabón, no puedo lavarla. Por lo tanto, paso a estar inoperativo", lamenta.