Puede que seas de los que piensan, como un servidor, que los LLMs —ChatGPT o el que sea— son como ese 'cuñao' que habla de oídas, pero que se cree en posesión de la verdad hasta que rascas un poco y se cae con el carrito del 'helao' para goce y disfrute del que lo sufre. Pese a su evolución reciente, todavía hay mucho de esto. No vas muy desencaminado. Pero es que la cosa va a ir a peor y no a mejor. ¿Y eso? Así lo afirman investigadores de Oxford y Cambridge en un ‘paper’ que se ha publicado en Nature. Su tesis no es que sea ‘rocket science’. Viene a decir que: uno, cada vez hay menos contenido generado por personas y más por la propia inteligencia artificial; dos, que, por tanto, las colas de la distribución más creativas, que son las esencialmente humanas, se van progresivamente perdiendo, por lo que se impone la uniformidad; tres, como los nuevos modelos se ‘entrenan’ sobre los anteriores, se repite el proceso y se ahondan sus efectos; Y cuatro, al final nos encontramos, en contra de lo que nos habían prometido, no con un océano que se expande, sino con un mar que se seca. TE PUEDE INTERESAR Esto es: ‘cuñao tonto-a-las-tres’ elevado a la enésima potencia, tantas como iteraciones haya. Al menos aquel se puede desconectar… de momento. De hecho, si uno se fija bien, el ‘output’ de la IA no es cada vez más rico, sino más pobre, más allá de que se disimule con la puesta en funcionamiento de más mecanismos de manera simultánea para conseguir lo que se pretende (¿he oído ‘agéntico’?). El daño es irreversible y lo han bautizado como ‘model collapse’. Claro que, en la medida en que el criterio desaparece y las capacidades se delegan, el que no se contenta será porque no quiere. O porque quiere, pero ya no le dejan. Para los amantes de la droga dura, el artículo aquí. Y con esto y un bizcocho, hasta la semana que viene a la hora que publiquen este post. Robots que trabajan con inteligencia artificial. (EFE/Gregorio Marrero) Por lo demás, en ‘La Mañana de McCoy’ de esta semana nos hemos entretenido en alguna otra cosa que lo mismo les sirve para liderar la conversación (para estar en la lista, lean hasta el final del post). Otra genialidad de The Economist: llegan los ‘unicorpse’ Ahora que los mercados quieren pararse a pensar un poquito ante tanta ‘tontá’ reciente, una pieza reveladora sobre la importancia de comprar bien y vender aún mejor. La cosa la firma The Economist, que, en uno de esos juegos de palabras maravillosos a los que nos tiene acostumbrados, habla del paso del ‘unicorn’ —valoración corporativa superior a $1.000 millones— al ‘unicorpse’, muerto viviente, ni sombra de lo que era. Me encanta. Como es gente seria, o al menos lo intenta, su análisis se basa en datos recopilados por investigadores de Stanford. Y lo que dice es que 332 de los 1.900 unicornios que hay en su base de datos han captado nuevo dinero por debajo de su pico, con 212 perdiendo esa condición. Y que 383 no han pedido nuevo dinero a inversores en los tres últimos años; que puede ser que no lo necesiten, pero también que ya no se lo den o que languidecen lentamente. TE PUEDE INTERESAR Pitchbook espera un ajuste global sobre valores de última ronda cercano al 20%, que, en términos relativos, no parece tanto. Pero estamos hablando de un billón europeo (millón de millones, trillion USA) sobre un total de cinco. Que son unas cuantas plumas, la verdad. El problema de los unicornios —y de tantas inversiones de facto ilíquidas— es que, una vez entras en el salón de su casa, la puerta se cierra por fuera y no hay ventana por la que escapar. Mejor, pues, pensárselo dos veces y atarse al mástil ante los cantos de sirena. No vaya a ser que te estrelles contra las rocas. (Post del 25-06-2026) Gráfico. Solo China habla de ‘robots’ y lo que anuncia da miedo Ese futuro de las películas ochenteras que no parecía llegar está llamando a la puerta. Carrera espacial, inteligencia artificial y un gran ‘olvidado’ que, al menos en China, avanza con pies de plomo: la robótica B2C. La noticia es del FT y, en ella, uno de los líderes de distribución en ese país, JD.com, advierte de que al reparto humano le quedan días contados. Lo cual tiene implicaciones relevantes en cuanto al empleo, la propia organización de ciudades y rutas o la convivencia persona-máquina, que da una pereza que mata. Bastante tenemos con la sordera de Siri. Pero no solo. También, o por encima de todo, sobre el modelo económico y su sostenimiento. Los países de servicios, caso de España, serán sin duda los más impactados. Para bien y para mal. Claro que ahora que solo se ve por la calle gente en mallas o paseando perros, adiós niños, adiós. A grandes males de falta de mano de obra futura, grandes remedios con pilas Duracell. Los que prefieren viajar a procrear, que no se quejen luego, que en el pecado llevan la penitencia. Por cierto, y estos androides, pagarán impuestos, ¿no? (Post del 24-06-2026) Un androide pasea por los alrededores de la Feria durante la vigésima edición del MWC. (EFE/Enric Fontcuberta) Abogados 'juniors' a 200.000 euros; el fin del empleo no es como decían Ahora que el futuro de nuestros niños nos quita el sueño —‘con la IA vamos a morir (laboralmente) todos’—, pues una noticia distinta para darle alegría al cuerpo, Macarena, ay. Y es que el despacho procesal que marca el umbral de salarios en Reino Unido, Quinn Emanuel, ha decidido que sus pobres ‘juniors’ no ganan lo suficiente y les ha subido la retribución hasta 220.000 euros al cambio, monedica arriba, monedica abajo. Vamos, como que, de momento, no se acaba el mundo. Ni el dinero. El efecto cascada hará que un chaval con unos siete años, sin comer, dormir, ver a su novia si le dura y haciendo del despacho su vida, se levante más o menos el doble. Y así sucesivamente. Claro que lo que falta muchas veces es voluntad en un mundo de derechos en que parece que la recompensa y el esfuerzo no van de la mano. Ya decían nuestros mayores que el que quiera peces… Pero esa no es la cuestión esencial, sino cómo va a evolucionar la pirámide de los servicios profesionales a partir de ahora. Mi pronóstico es que no cambiará la estructura (número y forma), sino las capacidades exigidas en cada tramo de la misma. Será menos importante el conocimiento que el contexto, la acción que la coordinación, la venta que el proceso, más allá de que algunas habilidades innatas o adquiridas, como el trabajo en sala en el caso de los abogados, se mantengan. Al contrario de lo que ha sucedido con otras disrupciones, habrá muchas nueces y menos ruido. Al tiempo. Pero en la medida en que el ‘contrato’ entre cliente y proveedor nace de una relación, si se siega la base, no habrá cúspide. Y entonces, ‘game over’. That’s all, folks! Claro que hablar es gratis. No como ser licenciado en Derecho más listo de la media en UK, que ganas una pasta. (Post del 26-06-2026) Imagen de archivo que muestra el logotipo de Claude de Anthropic abierto en un teléfono móvil. (EFE/Adam Vaughan) Así son las cosas y así se las hemos contado. La semana que viene, más y, seguro, mejor. Y si alguno no aguanta hasta el sábado y quiere ‘La Mañana’ cada día en su móvil a primera hora por WhatsApp, que me mande su teléfono por mensaje de LinkedIn y le meto en la lista cuando pueda. Porque lo que no se da, se pierde. Siempre.
'Model Collapse' o por qué tu ChatGPT será cada día más tonto
Si uno se fija bien, el 'output' de la IA no es cada vez más rico sino más pobre. Y es que, al eliminarse el factor humano, en vez de ser un océano que se expande, es mar que se seca








