La defensa del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha presentado un nuevo escrito en el juzgado en el que reclama al juez José Luis Calama que saque de la causa el último informe policial aportado al caso, centrado en sus negocios en Bolivia.

Su abogado, Víctor Moreno Catena, argumenta que ese atestado contiene “hechos ajenos a los investigados” y que han sido “analizados como resultado de una investigación prospectiva y no autorizada”. El documento pone la lupa sobre los negocios del expresidente del Gobierno en Latinoamérica y le acusa de cobrar 200.000 euros a cambio de usar su influencia en favor de una empresa en Bolivia.

En el registro realizado el pasado mayo en su despacho, la Policía se incautó de casi medio centenar de elementos entre agendas en papel, carpetas, pendrives, discos duros… Los agentes también clonaron el teléfono de Gertrudis Alcázar, asistente de Zapatero desde hace más de dos décadas. Ahí estaban alojadas las conversaciones que los investigadores cruzaron con el contenido de las agendas y otra documentación y que sustentan ese informe.

Esa ingente cantidad de información —incorporada como anexo al citado informe— acabó después, en bruto, en manos de las 15 defensas y las 10 acusaciones populares que están personadas en el procedimiento y terminó llegando a los medios, algo que la defensa del expresidente considera un “atropello” a su intimidad. En consecuencia, reclama al magistrado que adopte medidas para evitar la “difusión indiscriminada” de datos personales del expresidente y de otros investigados.